La PVS, con motivo de su sexto aniversario, celebró
el jueves 28 de mayo, su tradicional cena anual de confraternidad en “La
Ferradura”, acto al que acudieron el Presidente
de la Junta Central Fallera, Félix Crespo, y la Fallera Mayor de Valencia,
Marta Agustín, miembros además de nuestra peña solidaria. El acto reunió, entre otros,
a peñistas y destacadas personalidades valencianas aficionadas al deporte
estrella, que se dieron cita para celebrar, o lo que es más importante, para
colaborar de manera desinteresada por aquellos que más apoyo necesitan más allá
de nuestras fronteras. Tras la cena, los asistentes pudieron conocer de primera
mano los avances y acciones llevadas a cabo durante el periodo 2008-2009.
Además se llevó a cabo la entrega de bufandas de la Penya con el escudo del
Valencia C.F. y un lazo solidario, a aquellas personas a las que se les quiso
reconocer su buen hacer y trayectoria en la sociedad. Entre ellas, se distinguió al concejal Félix Crespo y a nuestra Fallera Mayor,
Marta Agustín. También se quiso destacar públicamente a los “peñistas más
solidarios” de la temporada, quienes por sus acciones a lo largo de todo el año
recibieron con sorpresa un trofeo con el emblema de la Penya.
domingo, 31 de mayo de 2009
viernes, 19 de diciembre de 2008
Estado de los Proyectos 2008.
En Mozambique,
(Casa do Gaiato de Maputo), desarrollamos la construcción y equipamiento de un
campo fútbol en la aldea de Masaka y actividades deportivas como prevención de
la pandemia del VIH-SIDA extendido en estas tierras.
En Perú (El
Agustino-Lima) procedemos al acondicionamiento de un terreno sembrado de
césped e instalación de sistema de riego para la práctica del fútbol.
En Madagascar (Mangily) procedemos a la compra de
material deportivo, construcción de las pistas deportivas, los gastos generales
por niño y por colonia que incluyen el transporte, la comida, material de
limpieza, material de mantenimiento, salario de animadores, cocineras, guardián
y coordinadora del proyecto.
lunes, 1 de diciembre de 2008
La Fundació VCF, solidaria con Ebebiyín, un pueblo de Guinea Ecuatorial.
La
presidenta de la Fundació VCF, Mariola Hoyos, ha entregado en la mañana de
este jueves 27, diversos regalos al Padre Agapito Elá Obono, párraco de
Ebebiyín, pueblo de Guinea Ecuatorial en el que el valencianismo está presente
cada días gracias a la Penya Valencianista per la Solidaritat. Una afición
por el Valencia C.F. que la Fundació VCF ha querido premiar obsequiando
al Padre Agapito y a su gente con productos de la entidad: balones,
banderines, camisetas, carteles, cómics, gorras y pins.
Con estos regalos solidarios, los habitantes de Ebebiyín, sobre todo los más
pequeños, van a poder disfrutar de "su Valencia". En
definitiva, se trata de contribuir al desarrollo cultural, social y
deportivo de la juventud. Actualmente y gracias a la labor de la Penya
Valencianista per la Solidaritat, la población cuenta con una zona
acondicionada como campo de fútbol, con porterías y vestuarios; además de un
generador de luz.
domingo, 30 de diciembre de 2007
domingo, 25 de noviembre de 2007
"Inspiración en Mozambique".
El 26 de Octubre, un grupo de voluntarios de todas las
edades de la “Penya Valencianista per la Solidaritat”, entre los que se
encuentran algunos miembros de su equipo titular, embarcaron, llenos de
proyectos e ilusiones, rumbo a Maputo, Mozambique. Este es el segundo año que
la Penya viaja al extranjero, comprometida con proyectos para mejorar la vida
de los menos afortunados, siempre con el Valencia CF. como bandera. Durante el
viaje visitaron e inauguraron dos campos de fútbol: uno, proyecto de la Penya
en Ressano Garcia, y el otro patrocinado por la “Falla Nou Campanar” en la
aldea de Massaca. Además, se hizo entrega de todo el equipamiento necesario
para su uso (botas de fútbol, balones, camisetas, pantalones…). Con el objetivo
de identificar nuevos proyectos y ver en primera persona las necesidades reales
que se plantean, durante su estancia en el país visitaron varios centros
creados para personas necesitadas: la Escuela Nelson Mandela, un internado de
niñas en Laulane, un centro hospitalario de enfermos terminales de SIDA, el
orfanato creado por las hermanas Teresa de Calcuta y un asilo para
desamparados.
VIAJE A RESSANO GARCÍA
Nos quedamos contando que al día siguiente nos ibamos a una de las zonas
más conflictivas de Mozambique, afortunadamente salimos muy bien de la
ciudad, ya no solo por lo que nos cuidaron, sino por lo bien que hemos
estado. La llegada a Ressano García nos costó una hora y media de
viaje. Está a 90 km. de la capital. Una vez allí entramos a la Iglesia,
donde nos esperaba toda la Comunidad en el interior de la improvisada
iglesia (antigua fábrica de alimentos). Cantamos, rezamos, nos
presentamos todos y nos trasladamos posteriormente hasta la vivienda del
padre Vicente Berenguer, donde nos prepararon una excelente comida. A
todo ésto, os tenemos que contar que durante la ceremonia, donde nos
encontramos con José Luis Zaragosí y Manolo Delgado, con sus respectivas
parejas, Isabel y Lola, un grupo de jóvenes mozambiquenyos nos impuso a
cada uno la capulana (pañuelo típico). Todos vestidos con la
tradición, comimos en la casa del padre Vicente, gallina, sémola, arroz,
patatas y todo tipo de frutas y verduras. Pasamos la tarde con un grupo
de música para luego marcharnos a la escuela de secundaria, que se
encuentra a 3 kms. de la población, donde inauguramos el campo de
fútbol, construido con la aportación de la Penya Valencianista de la
Solidaritat. Lo mejor de todo era ver a los dos equipos, uno con
camisetas del Valencia y el otro del Villarreal. Ganó el Villarreal. Luego
hubo fiesta en el campo del colegio, con baile y danzas típicas, que
organizaron los estudiantes para nosotros. Ya de noche, aquí oscurece a
las 6 de la tarde, nos fuimos otra vez a casa del padre Vicente, donde
hicimos una merienda-cena ligera y nos repartieron entre las familias de
mozambiqueños. Allí pasamos la noche, queremos que sepais que en
ninguna casa había cuarto de banyo, que eran muy pequenyas, pobres y
deficientes, pero nada miserables. Nos trataron muy bien y nos dieron
todo lo que tenían, cediéndonos sus camas para dormir, y haciéndolo
ellos, en algunos casos, en esterillas en cualquier sitio que
encontraban. Por cierto, tampoco había luz eléctrica, estabamos con
velas. Bueno seguiremos con el tema, cuando despertamos nos fuimos al
parque Kruger.
viernes, 2 de noviembre de 2007
VISITA A CASA DO GAIATO
Después del desayuno, hemos recibido la visita de una joven artesana de Ressano Garcia, para mostrarnos sus confecciones y artesanía y sacarse unos cuantos euros. A pesar de parecernos caro, ha tenido buena venta, bromas aparte.
A las 11 ha venido a recogernos Blanca, una gallega que lleva 14 años en una aldea de la provincia de Maputo, Massaca, sin pertenecer a ninguna orden religiosa, ni ella ni sus compañeros. La labor que desempenyan estas personas es encomiable. De ellas y de la generación de chicos que saldrá de ahí depende gran parte del futuro de este país.
Desde el hotel nos hemos trasladado hasta el orfanato, donde nos esperaban los 150 niños para comer con ellos. Cada uno de nosotros se ha sentado en una mesa de seis, con niños de todas las edades. Hemos compartido la comida, arroz blanco, verduras en salsa y ensalada. Y a nosotros, además, nos han servido pescado y arroz con verduras, que no a los niños. En la mesa, todos nosotros hemos conocido parte de la historia de los niños y cómo han llegado hasta el orfanato. También hemos entendido lo que hemos entendido, porque muchos de ellos tienen un portugués deficiente y nosotros a pesar del tiempo que llevamos aqui tampoco hablamos portugués.
Por ejemplo, la historia de Joaquin, de 19 anyos. Ingreso con 5 años en el Centro. Primero perdió a sus padres por Sida, y su tutela queda en manos de su abuelo. Despues perdio, durante la guerra a su abuelo. Joaquin es natural de Ressano Garcia, localidad de la que ya hemos hablado antes, y que se encuentra en la misma frontera de Mozambique y Sudafrica. Durante los ataques de la guerra, el y sus familiares, se refugiaban en la zona de nadie entre las dos aduanas. Allí vio caer a su abuelo de un tiro. A raiz de quedarse sin familiares fue acogido en el Centro y después de 15 años ha conseguido estudiar y prepararse para ser mecanico, trabajo que le va a permitir vivir. Han sido muchos los momentos emotivos, sobre todo cuando los mas pequeños buscaban el calor de una mano y de un abrazo de todos nosotros. Tan sólo necesitaban una sonrisa y una caricia para sentirse bien.
El Centro esta organizado de forma extraordinaria. Todos colaboran en todas las tareas. Duermen en casas distribuidas por edades, y en cada una de las casas hay un responsable, que es uno de los ninyos. Los ninyos, ademas de estudiar en una escuela a la que acuden 450 estudiantes, aprenden, desde bien pequenyos, un oficio que ellos mismos eligen. Por ejemplo, hay aprendices que ya han pasado a ser profesionales en la construcción, en jardineria, en zapateria, en costura y confeccion, ... El sistema es formarlos desde pequeños para que ya tengan un oficio con el que ganarse la vida. Cuando llega ese momento y ya pueden valerse por sí mismos, es cuando salen del orfanato.
Las instalaciones estaban limpias, bien cuidadas y equipadas.
Hemos visitado tambien el Centro de salud para infancia de la aldea, en la que se preocupan de los mas pequenyos de la zona. Las madres tienen muchos bebes. Cuando llega el segundo o tercero, al primero dejan de atenderlo y muchos bebes mueren por desnutricion al dejar de tomar la leche materna o tambien por accidentes. En este Centro les ensenyan a las madres a alimentarlos en condiciones. Todos los ninyos son pesados una vez a la semana y se lleva un control riguroso sobre la salud de cada uno de ellos.
Tanto en el orfanato como en el Centro de Salud para la infancia se realizan programas de prevencion contra el sida, con el reparto inclusive de preservativos gratuitos para toda la población. A pesar de ello el indice de contagio sigue aumentando. Todo tiene una explicacion. Los mozambiqueños creen que con usar una sola vez el preservativo ya estan inmunizados y es cuando se contagian.
Hemos visto el campo de futbol que mañana vamos a inaugurar y que esta precioso. Podemos asegurar que todo el dinero que entidades y empresas destinan para proyectos de cooperación a través de la Penya valencianista per la solidaritat llega a su destino y hace sonreir a muchos niños.
POSDATA.
Tan solo hacer mencion de algunos aspectos de Mozambique que más nos han sorprendido.
1./ Mozambique tiene una poblacion con un índice muy elevado de albinos.
2./ Es un pais con muchas posibilidades de crear un futuro estable por la calidad de su tierra, clima y esfuerzo de los mozambiqueños.
3./ La economia de este pais a pesar de sufrir una inflación importante, se mantiene gracias al trabajo en los pequeños negocios dirigidos por mujeres.
4./ Mozambique es un pais bellisimo, variado y de muchos contrastes.
5./ España es un pais que ha contribuido muchisimo en la evolución de Mozambique. Todas las comunidades españolas y ONGs trabajan en cientos de proyectos para contribuir en el desarrollo del país.
6./ La gente es bondadosa y alegre a pesar de la pobreza en la que viven.
7./ El centro de Maputo, capital de Mozambique, sigue la tendencia y la estructura de los países occidentales, pero en cuanto te alejas del pequeño centro urbano, te encuentras cientos y cientos de barriadas construidas de adobe y paja.
8./ La parte más rica de Mozambique es Maputo, tal y como te alejas de la capital, el empobrecimiento es cada vez mayor. Sin luz, sin agua, sin escuelas, y con problemas de alimentos y de las primeras necesidades.
lunes, 29 de octubre de 2007
La ayuda de los Amigos de Bel Avenir y la Penya Valencianista per la Solidaritat llega a Madagascar.
"¡Ah, españoles..! ¿van a trabajar a Tuléar con Bel Avenir " nos pregunta
Momo en Ranohira, cuando todavía faltan 300 kilómetros para llegar a
esta ciudad que baña el Canal de Mozambique en la costa oeste de
Madagascar. Momo organiza los mejores trekking del Parque Nacional de
l'Isalo, según reza la guía Lonely Planet, y está acostumbrado al goteo
de turistas. «Muchos españoles pasan por aquí antes o después de haber
estado en Bel Avenir», nos comenta conocedor de la labor que desarrolla
esta ONG comandada por José Luis Guirao, un gaditano casado con una
malgache que en los últimos cinco años ha conseguido aliviar la vida de
miles de niños en Tuléar.
¿Qué hace un andaluz en esta isla de influencia francesa olvidada en el Trópico de Capricornio ? La entidad valenciana Amigos de Bel Avenir me resolvió la duda hace un par de años al invitar a José Luis para explicar cómo es la vida en esta ínsula, medio asiática y africana, de la vainilla, el clavo y las piedras preciosas: «Hace mucho con poco». Dicen que Madagascar es el país del mundo con mayor presencia de ONG. Algunos índices socioeconómicos son desalentadores. La esperanza de vida de los 19 millones de malgaches es de 56 años, y no es de extrañar si tenemos en cuenta que la mitad de ellos no tiene acceso a fuentes de agua potable, y únicamente el 34% usa instalaciones adecuadas de saneamiento, según apunta Unicef en su último informe del Estado mundial de la Infancia. Muchos cooperantes aseguran que la pobreza ha aumentado en los últimos años. Esto opina la hermana sor Isabel, una monja de Zaragoza que lleva 37 años en la isla. Pertenece a la orden de las Hermanas de la Caridad y a sus 60 años coopera con el Padre Pierre Opeka en la gestión de una escuela del barrio alto de Akamasoa en las afueras de la capital, Antanararivo. Este centro acoge cerca de 500 niños, que de otra forma deambularían por las calles o formarían parte del regimiento que gravita diariamente por el vertedero de Antananarivo. En dieciocho años, Akamasoa, proyecto de este padre argentino, ha conseguido gestionar varias canteras -que dan trabajo a quienes salen del basusero - y construir nuevos barrios con sus escuelas, centros sanitarios y de acogida. Sólo el pasado año atendió a 10.000 personas.
Sin embargo, la pobreza continua siendo aguda. Lo hemos comprobado en la ciudad, donde reside el 27% de los malgaches, y también en el campo. Las tres cuartas partes del país vive sin electricidad y descalzo. Huellas amplias de pies robustos en arena carmesí son seña de identidad como lo son las ravenalas, las vakonas y los lemures. Cientos de ellas se agolpaban a las puertas de la Escuela que gestiona Bel Avenir en Tuléar con apoyo de Amigos de Bel Avenir de España y Francia y de las embajadas de Estados Unidos y Francia. La entidad ha conseguido sacar de las salinas a 377 niños que ahora acuden a la escuela. Allí comen y a cambio los padres consienten que sus hijos estudien en vez de trabajar. Otros cientos de jóvenes disfrutan de las colonias de ocio en el albergue que la ONG ha abierto en Mangily, a 40 kilómetros de Tuléar, donde, además, la organización inaugurará el próximo verano un hotel de turismo solidario. Será en esta pequeña localidad de la costa occidental donde la Penya Valencianista per la Solidaritat cooperará con Bel Avenir en la construcción de un campo de fútbol en el Centro Educativo- Deportivo y Medioambiental de la ONG.
Una de las batallas diarias a las que se enfrentan los cooperantes de la entidad - un centenar de franceses y españoles al año - es la del absentismo escolar, también de profesores. «El profesorado aun siendo funcionario trabajar también fuera de la escuela porque el estado les paga muy tarde. Así que una parte de la matrícula que aportan nuestros alumnos se destina a los profesores», comenta el coordinador de proyectos de Bel Avenir en Tuléar, el francés Xavier Metay.Esta isla nos sorprendió también cerca de la costa oriental. La aldea que da nombre al Parque Nacional de Andasibe, nos recibió un sábado luminoso. La algarabía nos condujo a un campo de fútbol donde los locales disputaban la final de un trofeo regional. El Andasibe vestía de naranja y negro, un equipo bien conformado, seminuevo que daba colorido a un campo roído por la humedad del índico. La indumentaria me era familiar. Nos acercamos. No había duda, camisetas «Toyota» y escudo del Valencia CF. La Penya Valencianista per la Solidaritat había equipado a los locales.
¿Qué hace un andaluz en esta isla de influencia francesa olvidada en el Trópico de Capricornio ? La entidad valenciana Amigos de Bel Avenir me resolvió la duda hace un par de años al invitar a José Luis para explicar cómo es la vida en esta ínsula, medio asiática y africana, de la vainilla, el clavo y las piedras preciosas: «Hace mucho con poco». Dicen que Madagascar es el país del mundo con mayor presencia de ONG. Algunos índices socioeconómicos son desalentadores. La esperanza de vida de los 19 millones de malgaches es de 56 años, y no es de extrañar si tenemos en cuenta que la mitad de ellos no tiene acceso a fuentes de agua potable, y únicamente el 34% usa instalaciones adecuadas de saneamiento, según apunta Unicef en su último informe del Estado mundial de la Infancia. Muchos cooperantes aseguran que la pobreza ha aumentado en los últimos años. Esto opina la hermana sor Isabel, una monja de Zaragoza que lleva 37 años en la isla. Pertenece a la orden de las Hermanas de la Caridad y a sus 60 años coopera con el Padre Pierre Opeka en la gestión de una escuela del barrio alto de Akamasoa en las afueras de la capital, Antanararivo. Este centro acoge cerca de 500 niños, que de otra forma deambularían por las calles o formarían parte del regimiento que gravita diariamente por el vertedero de Antananarivo. En dieciocho años, Akamasoa, proyecto de este padre argentino, ha conseguido gestionar varias canteras -que dan trabajo a quienes salen del basusero - y construir nuevos barrios con sus escuelas, centros sanitarios y de acogida. Sólo el pasado año atendió a 10.000 personas.
Sin embargo, la pobreza continua siendo aguda. Lo hemos comprobado en la ciudad, donde reside el 27% de los malgaches, y también en el campo. Las tres cuartas partes del país vive sin electricidad y descalzo. Huellas amplias de pies robustos en arena carmesí son seña de identidad como lo son las ravenalas, las vakonas y los lemures. Cientos de ellas se agolpaban a las puertas de la Escuela que gestiona Bel Avenir en Tuléar con apoyo de Amigos de Bel Avenir de España y Francia y de las embajadas de Estados Unidos y Francia. La entidad ha conseguido sacar de las salinas a 377 niños que ahora acuden a la escuela. Allí comen y a cambio los padres consienten que sus hijos estudien en vez de trabajar. Otros cientos de jóvenes disfrutan de las colonias de ocio en el albergue que la ONG ha abierto en Mangily, a 40 kilómetros de Tuléar, donde, además, la organización inaugurará el próximo verano un hotel de turismo solidario. Será en esta pequeña localidad de la costa occidental donde la Penya Valencianista per la Solidaritat cooperará con Bel Avenir en la construcción de un campo de fútbol en el Centro Educativo- Deportivo y Medioambiental de la ONG.
Una de las batallas diarias a las que se enfrentan los cooperantes de la entidad - un centenar de franceses y españoles al año - es la del absentismo escolar, también de profesores. «El profesorado aun siendo funcionario trabajar también fuera de la escuela porque el estado les paga muy tarde. Así que una parte de la matrícula que aportan nuestros alumnos se destina a los profesores», comenta el coordinador de proyectos de Bel Avenir en Tuléar, el francés Xavier Metay.Esta isla nos sorprendió también cerca de la costa oriental. La aldea que da nombre al Parque Nacional de Andasibe, nos recibió un sábado luminoso. La algarabía nos condujo a un campo de fútbol donde los locales disputaban la final de un trofeo regional. El Andasibe vestía de naranja y negro, un equipo bien conformado, seminuevo que daba colorido a un campo roído por la humedad del índico. La indumentaria me era familiar. Nos acercamos. No había duda, camisetas «Toyota» y escudo del Valencia CF. La Penya Valencianista per la Solidaritat había equipado a los locales.
Nuria Tendeiro Parrilla, Antananarivo (Madagascar).
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