sábado, 30 de septiembre de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 30 DE SEPTIEMBRE.


QUINCHIA, BALONES CONTRA PISTOLAS.

Quinchia es un lugar ubicado al noreste del departamento de Risaralda en la zona de Victoria con una altura de 1825 metros sobre el nivel del mar. En esta parte tan deprimida de Colombia nos encontramos en el año 2010 con la severa falta de un lugar donde se pudieran desarrollar prácticas deportivas, recreativas y de esparcimiento del tiempo libre para los niños. Su ausencia hizo que muchos de ellos se vieran tentados a involucrarse en actividades de narcotráfico, violencia o prostitución infantil. Dentro de la problemática del conflicto colombiano la violencia que percibían a diario esta población los convirtió en el eslabón más vulnerable de la cadena humana por la presencia de los grupos armados ilegales además el problema del desplazamiento forzado de la mayoría de las familias, causando un verdadero trauma a los niños que en muchos casos se añadía al maltrato infantil. La falta de educación sobre los derechos humanos y sobre todo de la niñez dentro de la comunidad agravó este problema.
Esta zona del municipio es conocida como el “caguasito” ya que gran cantidad de la población fue desplazada por la fuerza por los grupos armados dentro del conflicto colombiano. Las poblaciones sufren por tanto de mucha pobreza debido a la dificultad de los terrenos que tienen para ejercer las diferentes actividades agrícolas y obtienen su sustento económico a través de la caña, la panela y el café. La mayoría de las familias son muy numerosas por lo cual muchos de esos niños no tienen ninguna educación académica y reciben poca o ninguna atención por parte de sus padres a lo que se añade una malnutrición alta por la falta de recursos.
La Penya Valencianista per la Solidaritat, aliada con la O.N.G. Nukanti Foundation for Children, organización sin ánimo de lucro establecida en el estado norteamericano de Georgia  cuyo objetivo principal es ayudar a los niños víctimas de una violencia extrema a través de las artes y el deporte, incluyendo escuelas de capoeira y fútbol, estableció un acercamiento con las autoridades competentes para garantizar en esta zona del municipio una cancha de fútbol. Era nuestro objetivo implicar a todos los agentes que se iban a beneficiar de esa acción y por ello se concienció a la comunidad, quiénes estuvieron de acuerdo para contribuir con el cuidado y mantenimiento de la cancha. Para el desarrollo de este campo de fútbol se contó con el aporte logístico de la comunidad y el campo de fútbol se hizo con unas medidas de 90 m de largo por 45 metros de ancho, un marcado con líneas visibles y las áreas y los círculos con las medidas necesarias conforme a la reglamentación.
Un obstáculo añadido fue la poca credibilidad que tenía la comunidad respecto a ciertas desilusiones ocasionadas por otros organismos que allí habían acudido ofreciendo servicios que antes no existían con lo cual complementamos la construcción de la cancha con la socialización por medio de talleres y actividades, programas deportivos, charlas, encuentros, intercambio de experiencias, talleres pedagógicos, realización de campeonatos, entrenamientos y festivales deportivos. El hecho de que la comunidad de Veracruz se comprometiera a realizar el mantenimiento de la cancha responsabilizándose de podar el césped, revisar los filtros y de marcar y retirar constantemente el ganado que allí podía entrar hacía que este proyecto fuese un proyecto de implicación global por parte de voluntarios. El número de destinatarios de esta acción se estimó en unas 300 familias que comprobaron que el valencianismo solidario no tiene fronteras.

jueves, 21 de septiembre de 2017

SERIE SOLIDARIA DE SUPERDEPORTE. 16 DE SEPTIEMBRE.


UN GRAN VALENCIANISTA.
El padre Agapito Elá Obono es un tipo singular. Él es un sacerdote guineano que estudió en Valencia pues tiene en nuestra ciudad familia. Aquí se aficionó a nuestro equipo y se convirtió en uno de sus más fieles seguidores. Cuando acabó de estudiar Teología regresó a su país y se encargó de un colegio en medio de la selva de Ebebiyin que carecía de los recursos más básicos. Mantuvo al mismo tiempo la relación de amistad fraternal que había trabado con Vicente Ferrer. Corría el año 2006 cuando le conocimos y su energía y compromiso nos conmovió desde el primer momento. Él nos transmitió que en el lugar donde trabajaba no disponían de luz y que podíamos hacer mucho por conseguir que se hiciese la luz en plena selva guineana. Los chavales de su colegio, al poco tiempo, ya podían disfrutar con luz eléctrica todo aquello que hasta ese momento había permanecido en la oscuridad o la penumbra, y esta fue la primera aportación que la Peña Valencianista per la Solidaritat aportó a su proyecto con la dotación de los generadores necesarios y equipos informáticos. Pero aquello no podía parar ahí.
La realidad deportiva de su comunidad era igualmente precaria. Muy cerca de su escuela, la escuela José Sisono, existía un terreno salvaje en mitad de la selva en el que pocos podían imaginar que se pudiese practicar decentemente algún tipo de deporte. En el año 2008 nos pusimos manos a la obra con la ayuda de un tractor y la fuerza manual y la ilusión de amigos y vecinos de esta provincia guineana de Kie Ntem. Hoy en día este es un campo de fútbol entre palmeras que cuenta con todos los “recursos” como un marcador manual y unos vestuarios con duchas en el que un centenar de chavales no solo practican deporte sino que sueñan y luchan por una vida mucho mejor.
En nuestra zona de confort occidental, en esta Europa feliz, pocos podemos imaginar cómo la precariedad del transporte hace que muchos de estos chavales tengan que recorrer 30 o incluso 40 km caminando para poder jugar al fútbol. Esto es lo que sucede incluso hoy y esta realidad nos hace ver y comprender fácilmente que la magia y la fuerza del fútbol no solamente cambia vidas sino que es el motor de explosión de cambios sociales profundos.
El padre Agapito es el verdadero líder de esta comunidad y su condición de párroco y fundador de la escuela de fútbol “Junior Peñista” hace que muchas de sus facetas sean imprescindibles para la buena marcha de este proyecto. La escuela de fútbol cuenta con tres equipos; uno de más de quince años, uno de chavales con menos de quince años y un equipo de chicas. En su despacho no faltan las camisetas del Valencia que en su día le llevamos, una bandera del club de Mestalla, fotografías de las múltiples visitas que hizo a Paterna donde pudo fotografiarse con los mejores jugadores y unos guantes firmados por Santiago Cañizares que es su verdadero ídolo junto con nuestro gran David Villa.
Antes de ordenarse sacerdote, Agapito Ela Obono era jugador de la selección guineana de fútbol. Se exilió durante la primera dictadura guineana (la de Francisco MacÍas) y regresó a Guinea en 1980, fecha a partir de la cual ha tomado postura reiteradas veces en defensa de los derechos humanos y ha sido detenido por ello. Desde aquí, la Penya Valencianista per la Solidaritat quiere manifestar su respeto por todos aquellos que hacen de la lucha por la Justicia su compromiso.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 1 DE SEPTIEMBRE.

EL MESTALLA SANTA FE DE LA LAGUNA.

Uno de los primeros proyectos que desarrollamos fue allá por 2004 en México. Nos sorprendimos entonces de comprobar cómo aquellas comunidades jugaban a un juego prehispánico denominado “guau guau”, deporte similar al polo que persigue una pelota en lugar de con caballos con llamas. Muchos de sus jóvenes practicaban el baloncesto pero se inclinaron rápidamente por el fútbol por influencia internacional. La presencia del Valencia en la zona de Morelia se traduce en un torneo con participación de 16 equipos, entre ellos el denominado Valencia, que juega con un plantel de 22 jugadores en torneos regionales. Es importante mencionar que el lugar donde se ubica el campo deportivo es conocido como también como “Valencia”.
Desde la década de los 90 ha surgido un gran interés por el deporte y su desarrollo en México, siendo el fútbol uno de los deportes universales que se vive con pasión. El proyecto en que nos involucramos tenía como objetivo fundamental abrir un espacio deportivo para futuros futbolistas indígenas, así como evitar el consumo de alcohol o drogas que era una realidad masiva en ese entorno. Formar futbolistas de esas comunidades y enrolarlos en el club más cercano como era el Monarcas Morelia motivó enormemente a los integrantes del proyecto. Para tener éxito en el ámbito deportivo valoramos varios factores que introdujimos como una adecuada alimentación y técnicas que propiciaron un estado físico y mental tranquilo que facilitaba una correcta nutrición. En aquel momento, las comunidades indígenas menos desarrolladas de la zona de La Laguna se veían marginadas también por la falta de apoyo institucional. El querer acceder al ámbito futbolístico se veía imposibilitado por unas condiciones económicas y sociales que no les permitía acudir a una institución de enseñanza y además su lengua materna no les permitía comprender el castellano. Por esto se intentó luchar contra estos factores, lo que permitió a alguno de ellos engrosar los talentos de Santa Fe de la Laguna, localidad que tenía una población aproximada de 8000 habitantes distribuidos en ocho barrios, siendo una de las principales actividades la de la alfarería, seguida por el comercio y la agricultura
El objetivo de este proyecto se centró por tanto en la construcción de una infraestructura para la práctica del fútbol que atendía a niños de 6 a 12 años y la formación de una escuela de fútbol comunal para conseguir el aprendizaje de una forma recreativa. Santa Fe de la Laguna es una de las comunidades indígenas más marginadas por lo que el convenio de colaboración de la Penya Valencianista per la Solidaritat con el Centro de Apoyo al Desarrollo de la Mujer Purépecha de Michoacán para la mejora del campo de fútbol Mestalla Santa Fe de la Laguna mejoró la situación deportiva de los jóvenes purepechas que viven en la comunidad y fue uno de los bautizos de agua solidarios ya hace más de diez años, tiempo en el que hemos demostrado que otro valencianismo, solidario, comprometido, enérgico y combativo, es posible. 5000 ciudadanos, de los cuales un tercio son niños y adolescentes, se beneficiaron de la infraestructura del campo de fútbol de esta comunidad que se encontraba en una situación de abandono y que, tras nuestra intervención, lució como ejemplo orgulloso del deporte local.

domingo, 20 de agosto de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 18 DE AGOSTO.


FÚTBOL CONTRA LA LEY DE LA CALLE.

Desarrollar en las calles acciones educativas, deportivas y de utilización adecuada del tiempo libre para los niños, adolescentes y jóvenes, se ha mostrado un medio muy adecuado para potenciar sus capacidades, elevar su autoestima, fortalecer su identidad y prevenir el proceso de acomodo en el consumo de drogas y la participación en conductas infractoras. El modelo de la Penya Valencianista per la Solidaritat ha sido tradicionalmente consolidar una escuela de fútbol buscando un compromiso social de los padres, los dirigentes deportivos y la comunidad.  Siguiendo este criterio, en el año 2008 participamos en el PROYECTO DE APOYO AL FUNCIONAMIENTO DE LA ESCUELA DE FÚTBOL GOL A.S.O. SALESIANO EN LA CIUDAD DE QUITO promocionó a los jóvenes deportistas de los diferentes clubes de la ciudad en un reto estimulante como era, al mismo tiempo, formular y ejecutar un plan de formación basada en la construcción de la identidad y dignidad de los jóvenes y en el desarrollo de su autoestima. La valoración crítica del trabajo con base en valores cristianos se resuelve en el propio grupo con las aportaciones de los jóvenes participantes que se reúne periódicamente y evalúa el desarrollo del proyecto. Además se mejoran las condiciones sanitarias mediante técnicas de salud preventiva y se consolida la promoción deportiva de los jóvenes en el ámbito deportivo de la zona de Esmeraldas y, por extensión, de todo el país.
Como resultado de este esfuerzo, se ha conseguido fortalecer los aspectos físicos y técnicos de los niños que participan en la escuela de fútbol mediante los entrenamientos regulares y la participación en diferentes campeonatos. Los entrenamientos se ejecutaban cuatro veces a la semana para hacer una evaluación del nivel de aprendizaje técnico de cada joven. Los principales problemas que se detectaron en los entrenamientos eran de inasistencia y el atraso de los chicos. Estos eran paliados con la mejora de la autoestima, lo que elevaba sus niveles de responsabilidad y el entusiasmo por aprender y mejorar su situación vital. El hecho de que los integrantes del proyecto participaran en los diferentes campeonatos provinciales y recibieran becas escolares y de aprendizaje facilitó enormemente su inserción escolar y posibilitó su reeducación y reforzó el acompañamiento familiar.
Durante el período, 93 niños, niñas, adolescentes y jóvenes, participaron en la propuesta deportiva. La cobertura de la escuela de fútbol se amplió a todas las zonas de intervención del proyecto por cuanto antes estaba ligada al área de “chicos de la calle” y se amplió a otros chicos y chicas para facilitar la integración y huir de la creación de ghettos humanos con la aportación de un nuevo entrenador y el apoyo de dos voluntarios de la comunidad.

El coordinador del proyecto por nuestra Penya Valencianista per la Solidaritat fue Norberto Rius y la contraparte de este proyecto fue la “Fundación Proyecto Salesiano” para la erradicación de los chicos de la calle, que tienen sedes en Quito, Santo Domingo de los Colorados y Esmeraldas. Las circunstancias en las que viven estos niños de la zona de Esmeralda es su origen en familias de escasos recursos económicos que viven en la miseria, en medio de violencia producida por el maltrato físico y psicológico o sometidos a un ambiente que los empuja al trabajo prematuro en las calles y a un proceso de falta de oportunidades y a la exclusión social. Superar la violencia callejera es el reto en el que deben aprender a vivir en las calles adolescentes y jóvenes. Estas calles son un peligro pero, por otro lado, son un fuerte atractivo para ellos porque allí se sienten poderosos por lo que debemos intentar evitar comportamientos que los conviertan en transgresores pues se van a convertir en un constante peligro social. Nuestra Penya, una vez más, implicada y mejorando las cosas.

sábado, 5 de agosto de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 4 DE AGOSTO.

POR LOS NIÑOS Y JÓVENES DE BENIN.
Benín es un país africano muy dependiente de los precios del algodón, su principal producto de exportación, y manifestación de su débil economía pues todavía está basada principalmente en la agricultura. La escasez o ausencia de materias primas geoestratégicas ha permitido al país desarrollarse en relativa paz, principalmente bajo la esfera de influencia francesa, si bien en la actualidad las fuertes inversiones chinas en la zona han cambiado este escenario. Una renta per cápita de 1.500 $, una esperanza de 59 años, un índice de alfabetización de un 35% y una incidencia del SIDA en la población de un 1,2%, entre otros factores, lo sitúan entre los veinte países más subdesarrollados del planeta, aunque al menos la mayor parte de la población tiene acceso a alimentos básicos.
En cualquier caso, la situación sigue siendo muy precaria, especialmente para las mujeres y los niños menores de cinco años, que apenas tienen acceso a servicios sanitarios y de educación, acentuándose la precariedad en las zonas rurales. Benín es así uno de los países más pobres del mundo ya que más del 30% de su población vive por debajo del umbral de pobreza. Las zonas rurales la sufren en mayor medida que las urbanas. Tres de cada cinco benineses afirman que sus condiciones de vida son desfavorables y los continuos desastres naturales que afectan el país hacen que la vida de los benineses sea aún más dura. En 2010, Benín sufrió la inundación más devastadora de su historia, lo que ocasionó aún más dificultades en el bienestar de sus habitantes.
La tasa de mortalidad infantil es especialmente elevada en Benín, y las estadísticas ponen de manifiesto que el 15% de los recién nacidos tienen un peso inferior al normal. A pesar de que, la situación ha mejorado, los niños benineses todavía sufren de forma continua enfermedades que, en ocasiones, son mortales, como la malaria, el SIDA, enfermedades de tipo respiratorio, o incluso diarrea. Además, las infraestructuras y el personal sanitarios del país son insuficientes.
Tema aparte es el de la mutilación genital que sufren las niñas. Esta práctica aún existe en algunas regiones de Benín y las condiciones de precariedad y falta de higiene en que estas circuncisiones se llevan a cabo, conllevan, a menudo, graves consecuencias en la salud de las jóvenes. Este procedimiento desemboca, con frecuencia, en infecciones, hemorragias y otros problemas de salud más graves. Tampoco faltan creencias que fomentan prácticas crueles e inhumanas hacia los niños en determinadas zonas. De acuerdo con estas costumbres, si un niño nace con alguna deformidad, si una madre muere durante el parto, o incluso si un bebé nace en posición de nalgas, se considerará que el niño está maldito. A estos niños les aguarda un destino fatídico, puesto que se les considera anormales y son entregados a verdugos.
No menos llamativo es el asunto del matrimonio infantil. Más de una tercera parte de las niñas de Benín son obligadas a casarse antes de cumplir los dieciocho años. Además, son educadas desde muy jóvenes para cumplir su futuro papel de esposas. A menudo, estos matrimonios afectan a la salud de las niñas, puesto que aún no comprenden todo lo que el matrimonio implica. En Benín, el 40% de los nacimientos no se registra de forma oficial. Estos niños no poseen, por lo tanto, ni identidad oficial ni nacionalidad. El abandono de niños no está tipificado como delito y la trata de menores y la explotación infantil se encuentran a la orden del día.
Nattitingou, con 112.000 habitantes, es capital de la provincia de la Atadora que se encuentra al noroeste de Benín, a más de 600 km de Cotonou que es la ciudad más importante con puerto de mar del país. La parte norte está mucho más afectada por la pobreza por su lejanía con el único puerto de mar por lo que se considera fundamental la construcción de instalaciones deportivas para ofrecer alternativas y facilitar el desarrollo físico y mental de los niños y jóvenes y conseguir que ocupen su tiempo libre haciendo deporte. Así en febrero de 2008 nuestra Penya Valencianista per la Solidaritat concedió una importante cantidad para financiar el proyecto “Formación Deportiva y Construcción de un Campo de Fútbol en el Colegio de Educación Secundaria de San Agustín”. Este proyecto benefició a 500 niños y niñas alumnos del propio colegio pero el campo también es utilizado en horas extra escolares por la población del entorno. Con esto demostramos que la solidaridad valencianista es mucho más que solo una bella ambición.

domingo, 23 de julio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 21 DE JULIO.


POR LOS NIÑOS DE LA PÓLVORA.

Son aproximadamente diez mil los niños que se dedican a la fabricación de cohetes en viviendas dispersas de 38 comunidades de las aldeas de San Juan Sacatepéquez en Guatemala. Son “los niños de la pólvora”, como se conoce a quienes se ven obligados en su precariedad a coquetear desde temprana edad con los explosivos y se acentúa por la mayor demanda por las fiestas de fin de año. En esta estadística macabra se cree que de dos a tres niños por casa trabajan en la elaboración de cohetes, bombas y luces. Los empleadores de los niños aprovechan su destreza manual, que es más desarrollada en los pequeños para el amarre de los cohetes, además de que los ven como una fuerza laboral poco conflictiva.
En otras comunidades, ellos impregnan los hilos con un líquido viscoso preparado con nitrato de potasio, yuquilla y carbón, para las mechas, que es altamente inflamable, al igual que la pólvora. Vincular a la niñez con esa actividad viola el convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil, la Convención de los Derechos del Niño y la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia. La materia prima para la fabricación de cohetes, bombas y morteros la obtienen al mezclar clorato de potasio, aluminio, azufre y rojo, materiales altamente inflamables. La pólvora, al igual que las mechas, explotan por una fricción, por el calor o simplemente al dejarlos caer. Obvio es decir que trabajan sin medidas de protección ni lugar adecuado para almacenar de manera blindada y segura la pólvora o nitrato, por lo que  la escasez de empleo obliga a los pobladores a dedicarse a esa actividad.

El campo de fútbol Laguna de San Miguel en San Juan Sacatepequez de Guatemala se inauguró el día 4 de diciembre ya que en junio del año 2004 la Penya Valencianista per la Solidaritat aportó los recursos económicos para la promoción del deporte en cuatro escuelas guatemaltecas mediante la construcción de un campo de fútbol comunitario. De esta manera, contribuyó al proceso de erradicación del trabajo infantil que en estas comunidades estaba desarrollando la Organización Internacional del Trabajo, entidad perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas. Con motivo de esta donación, la Municipalidad de San Juan Sacatepequez, la Confederación Deportiva autónoma de Guatemala y la Asociación de apoyo integral junto con la Penya Valencianista per la Solidaritat unieron sus fuerzas para desarrollar una iniciativa que permitió que las actividades deportivas fueran la mejor estrategia para prevenir y erradicar el trabajo infantil de la actividad pirotécnica mediante los recursos deportivos. Tras acordar cuál iba a ser la aportación de cada uno de los actores de este convenio, la Municipalidad aportó recursos económicos que se sumaron a los donados por la propia Peña valencianista para la construcción del área de vestidores, la introducción de una red de servicios de agua potable, el ajardinamiento de las áreas verdes del campo y otros servicios añadidos. La Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala por su parte inició la instalación de los marcadores y las pancartas y gestionó la participación de importantes jugadores nacionales de fútbol como fueron Juan Carlos Plata, Manuel Funes y el árbitro Carlos Batres. Este fue durante el partido de la inauguración oficial del campo de fútbol el encargado de sacar la necesaria tarjeta roja al trabajo infantil. Por otro lado, la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala con el patrocinio de empresas nacionales llevo unidades móviles que difundieron este gran evento comunitario y además se hicieron eco de la entrega de trofeos y premios para los cuatro equipos participantes. En suma, otro triunfo más para nuestras vitrinas solidarias del mejor valencianismo.

domingo, 16 de julio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 7 DE JULIO DE 2017.


FÚTBOL Y EDUCACIÓN CONTRA LA DROGA.

Las religiosas Teresianas viven dedicadas a la educación integral de los jóvenes en situaciones de extrema pobreza y han gestionado en Uruguay proyectos subvencionados por la Generalitat Valenciana y también con los gobiernos de Navarra y Madrid por lo que su trayectoria es bien conocida.
Uno de sus puntos de actuación es Rocha, uno de los 19 departamentos de Uruguay, ubicado al este del país y con costa recayente al Océano Atlántico y  frontera con Brasil. Sus paisajes varían desde la playa oceánica a las sierras, los montes de palmeras y de ombúes, lagunas y humedales considerados Patrimonio de la Humanidad. En suma, un territorio adecuado para el turismo, tanto de balnearios como rural e histórico. Las actividades municipales absorben una cantidad importante de empleados pero la falta de recaudación de los impuestos en una serie de años de recesión económica hace que dichos empleados cobren sus sueldos de forma muy retrasada por lo que se ven afectados por cortes de luz, agua o teléfono al no dar cumplimiento a sus pagos así como la pérdida de las viviendas compradas a crédito. Durante años funcionó a 27 km de la capital una fábrica elaboradora de pescado pero esta cerró dejando una población desocupada flotante. La instalación de una planta elaboradora de harina de pescado ha dado trabajo a una cantidad reducida de personas pero no ha resuelto el problema. El turismo de balneario proporciona trabajo durante un mes y medio para paliar la mano de obra desocupada que hay. Desde el punto de vista social esta es una sociedad con características rurales con una clase media afectada por esta situación económica y una mayoría empobrecida hasta la miseria que sobrevive como puede generando así una situación de inestabilidad social, de inseguridad por los constantes robos y asaltos que era desconocida hasta ahora en una ciudad de por sí tranquila y conservadora.
Consciente de esta realidad el  colegio Liceo San José de las teresianas presentó a caballo del 2006 y el 2007 una propuesta de construcción de unas instalaciones deportivas que pretendían acondicionar y mejorar toda la parte deportiva del centro para que niños, adolescentes y jóvenes tuviesen la posibilidad de practicar fútbol, voleibol, basket y educación física en general. Se necesitaba acondicionar el piso de la cancha ya existente, comprar redes y comprar determinado material deportivo que fue financiado por la Penya Valencianista per la Solidaritat.
Sus beneficiarios eran niños y adolescentes carenciados por su situación económica que no podían acceder a otros centros y que se veían así privados de practicar deporte. A ese colegio en primaria atienden a 174 niños en grave riesgo en todos los sentidos por la situación de posible abandono. Esos niños  permanecen en el colegio 8 horas durante 11 meses al año y es el lugar donde muchos almuerzan, desayunan y meriendan, es decir donde pasan su vida. A esta cifra se agregan los 220 más que son adolescentes y que, sin estar en situación extrema de pobreza, tampoco pueden acceder a otros lugares para realizar deporte en la educación integral que desde los valores de formación cristiana propugnan las religiosas teresianas que rigen el centro. Ser solidarios, compartir la autoestima, trabajar en equipo y tener momentos de esparcimiento evolucionando su desarrollo físico  y alejándose de las tensiones que muchos de ellos viven en sus familias hace que aparten de sí el riesgo del consumo de drogas. Los destinatarios indirectos fueron además 200 familias del barrio y alrededores que se acercan al colegio demandando educación, formación, actividades deportivas y lúdicas e incluso servicios sanitarios básicos.   La solidaridad se da cuando dos o más personas se unen y colaboran mutuamente para conseguir un fin común. En la Penya Valencianista per la Solidaritat somos muchos