sábado, 5 de agosto de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 4 DE AGOSTO.

POR LOS NIÑOS Y JÓVENES DE BENIN.
Benín es un país africano muy dependiente de los precios del algodón, su principal producto de exportación, y manifestación de su débil economía pues todavía está basada principalmente en la agricultura. La escasez o ausencia de materias primas geoestratégicas ha permitido al país desarrollarse en relativa paz, principalmente bajo la esfera de influencia francesa, si bien en la actualidad las fuertes inversiones chinas en la zona han cambiado este escenario. Una renta per cápita de 1.500 $, una esperanza de 59 años, un índice de alfabetización de un 35% y una incidencia del SIDA en la población de un 1,2%, entre otros factores, lo sitúan entre los veinte países más subdesarrollados del planeta, aunque al menos la mayor parte de la población tiene acceso a alimentos básicos.
En cualquier caso, la situación sigue siendo muy precaria, especialmente para las mujeres y los niños menores de cinco años, que apenas tienen acceso a servicios sanitarios y de educación, acentuándose la precariedad en las zonas rurales. Benín es así uno de los países más pobres del mundo ya que más del 30% de su población vive por debajo del umbral de pobreza. Las zonas rurales la sufren en mayor medida que las urbanas. Tres de cada cinco benineses afirman que sus condiciones de vida son desfavorables y los continuos desastres naturales que afectan el país hacen que la vida de los benineses sea aún más dura. En 2010, Benín sufrió la inundación más devastadora de su historia, lo que ocasionó aún más dificultades en el bienestar de sus habitantes.
La tasa de mortalidad infantil es especialmente elevada en Benín, y las estadísticas ponen de manifiesto que el 15% de los recién nacidos tienen un peso inferior al normal. A pesar de que, la situación ha mejorado, los niños benineses todavía sufren de forma continua enfermedades que, en ocasiones, son mortales, como la malaria, el SIDA, enfermedades de tipo respiratorio, o incluso diarrea. Además, las infraestructuras y el personal sanitarios del país son insuficientes.
Tema aparte es el de la mutilación genital que sufren las niñas. Esta práctica aún existe en algunas regiones de Benín y las condiciones de precariedad y falta de higiene en que estas circuncisiones se llevan a cabo, conllevan, a menudo, graves consecuencias en la salud de las jóvenes. Este procedimiento desemboca, con frecuencia, en infecciones, hemorragias y otros problemas de salud más graves. Tampoco faltan creencias que fomentan prácticas crueles e inhumanas hacia los niños en determinadas zonas. De acuerdo con estas costumbres, si un niño nace con alguna deformidad, si una madre muere durante el parto, o incluso si un bebé nace en posición de nalgas, se considerará que el niño está maldito. A estos niños les aguarda un destino fatídico, puesto que se les considera anormales y son entregados a verdugos.
No menos llamativo es el asunto del matrimonio infantil. Más de una tercera parte de las niñas de Benín son obligadas a casarse antes de cumplir los dieciocho años. Además, son educadas desde muy jóvenes para cumplir su futuro papel de esposas. A menudo, estos matrimonios afectan a la salud de las niñas, puesto que aún no comprenden todo lo que el matrimonio implica. En Benín, el 40% de los nacimientos no se registra de forma oficial. Estos niños no poseen, por lo tanto, ni identidad oficial ni nacionalidad. El abandono de niños no está tipificado como delito y la trata de menores y la explotación infantil se encuentran a la orden del día.
Nattitingou, con 112.000 habitantes, es capital de la provincia de la Atadora que se encuentra al noroeste de Benín, a más de 600 km de Cotonou que es la ciudad más importante con puerto de mar del país. La parte norte está mucho más afectada por la pobreza por su lejanía con el único puerto de mar por lo que se considera fundamental la construcción de instalaciones deportivas para ofrecer alternativas y facilitar el desarrollo físico y mental de los niños y jóvenes y conseguir que ocupen su tiempo libre haciendo deporte. Así en febrero de 2008 nuestra Penya Valencianista per la Solidaritat concedió una importante cantidad para financiar el proyecto “Formación Deportiva y Construcción de un Campo de Fútbol en el Colegio de Educación Secundaria de San Agustín”. Este proyecto benefició a 500 niños y niñas alumnos del propio colegio pero el campo también es utilizado en horas extra escolares por la población del entorno. Con esto demostramos que la solidaridad valencianista es mucho más que solo una bella ambición.

domingo, 23 de julio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 21 DE JULIO.

Son aproximadamente diez mil los niños que se dedican a la fabricación de cohetes en viviendas dispersas de 38 comunidades de las aldeas de San Juan Sacatepéquez en Guatemala. Son “los niños de la pólvora”, como se conoce a quienes se ven obligados en su precariedad a coquetear desde temprana edad con los explosivos y se acentúa por la mayor demanda por las fiestas de fin de año. En esta estadística macabra se cree que de dos a tres niños por casa trabajan en la elaboración de cohetes, bombas y luces. Los empleadores de los niños aprovechan su destreza manual, que es más desarrollada en los pequeños para el amarre de los cohetes, además de que los ven como una fuerza laboral poco conflictiva.
En otras comunidades, ellos impregnan los hilos con un líquido viscoso preparado con nitrato de potasio, yuquilla y carbón, para las mechas, que es altamente inflamable, al igual que la pólvora. Vincular a la niñez con esa actividad viola el convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil, la Convención de los Derechos del Niño y la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia. La materia prima para la fabricación de cohetes, bombas y morteros la obtienen al mezclar clorato de potasio, aluminio, azufre y rojo, materiales altamente inflamables. La pólvora, al igual que las mechas, explotan por una fricción, por el calor o simplemente al dejarlos caer. Obvio es decir que trabajan sin medidas de protección ni lugar adecuado para almacenar de manera blindada y segura la pólvora o nitrato, por lo que  la escasez de empleo obliga a los pobladores a dedicarse a esa actividad.

El campo de fútbol Laguna de San Miguel en San Juan Sacatepequez de Guatemala se inauguró el día 4 de diciembre ya que en junio del año 2004 la Penya Valencianista per la Solidaritat aportó los recursos económicos para la promoción del deporte en cuatro escuelas guatemaltecas mediante la construcción de un campo de fútbol comunitario. De esta manera, contribuyó al proceso de erradicación del trabajo infantil que en estas comunidades estaba desarrollando la Organización Internacional del Trabajo, entidad perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas. Con motivo de esta donación, la Municipalidad de San Juan Sacatepequez, la Confederación Deportiva autónoma de Guatemala y la Asociación de apoyo integral junto con la Penya Valencianista per la Solidaritat unieron sus fuerzas para desarrollar una iniciativa que permitió que las actividades deportivas fueran la mejor estrategia para prevenir y erradicar el trabajo infantil de la actividad pirotécnica mediante los recursos deportivos. Tras acordar cuál iba a ser la aportación de cada uno de los actores de este convenio, la Municipalidad aportó recursos económicos que se sumaron a los donados por la propia Peña valencianista para la construcción del área de vestidores, la introducción de una red de servicios de agua potable, el ajardinamiento de las áreas verdes del campo y otros servicios añadidos. La Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala por su parte inició la instalación de los marcadores y las pancartas y gestionó la participación de importantes jugadores nacionales de fútbol como fueron Juan Carlos Plata, Manuel Funes y el árbitro Carlos Batres. Este fue durante el partido de la inauguración oficial del campo de fútbol el encargado de sacar la necesaria tarjeta roja al trabajo infantil. Por otro lado, la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala con el patrocinio de empresas nacionales llevo unidades móviles que difundieron este gran evento comunitario y además se hicieron eco de la entrega de trofeos y premios para los cuatro equipos participantes. En suma, otro triunfo más para nuestras vitrinas solidarias del mejor valencianismo.

domingo, 16 de julio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 7 DE JULIO DE 2017.


FÚTBOL Y EDUCACIÓN CONTRA LA DROGA.

Las religiosas Teresianas viven dedicadas a la educación integral de los jóvenes en situaciones de extrema pobreza y han gestionado en Uruguay proyectos subvencionados por la Generalitat Valenciana y también con los gobiernos de Navarra y Madrid por lo que su trayectoria es bien conocida.
Uno de sus puntos de actuación es Rocha, uno de los 19 departamentos de Uruguay, ubicado al este del país y con costa recayente al Océano Atlántico y  frontera con Brasil. Sus paisajes varían desde la playa oceánica a las sierras, los montes de palmeras y de ombúes, lagunas y humedales considerados Patrimonio de la Humanidad. En suma, un territorio adecuado para el turismo, tanto de balnearios como rural e histórico. Las actividades municipales absorben una cantidad importante de empleados pero la falta de recaudación de los impuestos en una serie de años de recesión económica hace que dichos empleados cobren sus sueldos de forma muy retrasada por lo que se ven afectados por cortes de luz, agua o teléfono al no dar cumplimiento a sus pagos así como la pérdida de las viviendas compradas a crédito. Durante años funcionó a 27 km de la capital una fábrica elaboradora de pescado pero esta cerró dejando una población desocupada flotante. La instalación de una planta elaboradora de harina de pescado ha dado trabajo a una cantidad reducida de personas pero no ha resuelto el problema. El turismo de balneario proporciona trabajo durante un mes y medio para paliar la mano de obra desocupada que hay. Desde el punto de vista social esta es una sociedad con características rurales con una clase media afectada por esta situación económica y una mayoría empobrecida hasta la miseria que sobrevive como puede generando así una situación de inestabilidad social, de inseguridad por los constantes robos y asaltos que era desconocida hasta ahora en una ciudad de por sí tranquila y conservadora.
Consciente de esta realidad el  colegio Liceo San José de las teresianas presentó a caballo del 2006 y el 2007 una propuesta de construcción de unas instalaciones deportivas que pretendían acondicionar y mejorar toda la parte deportiva del centro para que niños, adolescentes y jóvenes tuviesen la posibilidad de practicar fútbol, voleibol, basket y educación física en general. Se necesitaba acondicionar el piso de la cancha ya existente, comprar redes y comprar determinado material deportivo que fue financiado por la Penya Valencianista per la Solidaritat.
Sus beneficiarios eran niños y adolescentes carenciados por su situación económica que no podían acceder a otros centros y que se veían así privados de practicar deporte. A ese colegio en primaria atienden a 174 niños en grave riesgo en todos los sentidos por la situación de posible abandono. Esos niños  permanecen en el colegio 8 horas durante 11 meses al año y es el lugar donde muchos almuerzan, desayunan y meriendan, es decir donde pasan su vida. A esta cifra se agregan los 220 más que son adolescentes y que, sin estar en situación extrema de pobreza, tampoco pueden acceder a otros lugares para realizar deporte en la educación integral que desde los valores de formación cristiana propugnan las religiosas teresianas que rigen el centro. Ser solidarios, compartir la autoestima, trabajar en equipo y tener momentos de esparcimiento evolucionando su desarrollo físico  y alejándose de las tensiones que muchos de ellos viven en sus familias hace que aparten de sí el riesgo del consumo de drogas. Los destinatarios indirectos fueron además 200 familias del barrio y alrededores que se acercan al colegio demandando educación, formación, actividades deportivas y lúdicas e incluso servicios sanitarios básicos.   La solidaridad se da cuando dos o más personas se unen y colaboran mutuamente para conseguir un fin común. En la Penya Valencianista per la Solidaritat somos muchos

martes, 27 de junio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 23 DE JUNIO.




LOS CAMPEONES DE LA LIGA LIGABA BEYENE.

En la Penya Valencianista per la Solidaritat nos gusta formar parte de equipos ganadores. Más bien es nuestra vocación. Y con esos equipos exploramos los mejores terrenos de juego para dar lo mejor de nosotros mismos. Ocupar nuestra demarcación ideal, en esa zona cero donde se crea el juego, nos sentimos cómodos. Pero también siendo acompañados por otros actores que propicien jugadas en las que intervenir. Etiopía es uno de ellos y ocupa el lugar 173 de 187 países en el macabro ranking de los países más pobres del mundo. La corrupción, la desigualdad de género, las enfermedades, el hambre, el bajo nivel educativo como consecuencia del abandono escolar y la saturación de las aulas propician todo eso.

La iniciativa de dos profesoras de la Universitat de València, María Luz Cardona y Belén Abarca, catedráticas de Química Orgánica, sirvió en 2007 para mejorar las condiciones de escolarización de la zona etíope de Soddo (Wolaitta). Y es que ambas viajaron por cuestiones personales y visitaron la escuela de educación primaria Ligaba Beyene, una de las más antiguas del sur de Etiopía y un referente en la zona. Estaba en condiciones precarias, desde su fundación en 1953 no había tenido ningún tipo de mantenimiento. Alrededor de 4.000 alumnos se veían obligados a convivir en aulas en ruinas con los estudiantes hacinados, sin mobiliario suficiente, ni pupitres, pizarras, etc… Sin apenas materiales didácticos, ni biblioteca, ni laboratorio, y con un gran terreno alrededor que no estaba acotado, suponía un verdadero peligro para los niños. Es entonces cuando se plantearon trabajar en la rehabilitación y equipamiento de la escuela solicitando proyectos de colaboración a la Universidad de Valencia a través de la comisión 0,7.

Las fases de su desarrollo fueron estas: 

1º. Construcción de un muro de protección para la escuela en junio de 2007 y la rehabilitación de las aulas en agosto de 2009 con su inauguración. Actualmente, el muro se usa como espacio educativo con rotulaciones como los alfabetos amhárico e inglés, la clasificación periódica de los elementos químicos y la estructura básica del corazón humano. Emocionante.

2º. Rehabilitación del edificio principal de la escuela en Julio de 2009.
Estos 4.000 alumnos entre 7 y 18 años, sus treinta y dos aulas y un equipo de personal docente de setenta y cinco profesoras y profesores que atienden con especial mimo a casi un centenar de estudiantes con necesidades especiales hacen de este un lugar donde se respira, una vez más, el valencianismo más feliz. 

3º. Dotación de material e infraestructura deportiva para los niños de la escuela Ligaba Beyene implementado por la Penya Valencianista per la Solidaritat en Junio de 2009.

4º. Amueblamiento del edificio principal en diciembre de 2011.

Además, otras instituciones se agregaron al proyecto para la donación de material para niños invidentes por parte de la ONCE, de la Fundación Cuadernos Rubio se obtuvieron cuadernos de matemáticas, la empresa Triton aportó botiquines y Luanvi material deportivo. Distintas entidades bancarias subvencionaron el traslado de dicho material y se produjo el hermanamiento con el colegio de educación primaria Cervantes de Valencia en el contexto de la celebración del primer centenario de su fundación. Así es como se consiguieron una fotocopiadora, medio millar de libros, material escolar relacionado con las matemáticas, material higiénico para las niñas en el periodo de menstruación y zapatos. Esta escuela tiene "un valor añadido" pues presta atención a niños con ceguera, sordera o discapacidad intelectual.


sábado, 10 de junio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 9 DE JUNIO.


TENIS CONTRA LA POBREZA.

Si bien la mendicidad practicada por los niños, niñas y adolescentes en las calles de los principales centros urbanos de Paraguay parece ser la manifestación más representativa de la pobreza infantil, existen otras caras menos visibles que reflejan la exclusión social. La discriminación, la negación de derechos y la vulnerabilidad que castigan de manera particular a la niñez cuentan con el agravante de la reducida o nula capacidad de decisión que los pueda conducir hacia mejores condiciones de vida. A esto se une un conjunto de privaciones y situaciones desfavorables en las condiciones de vida de la niñez, como la falta de acceso a los servicios básicos, a la educación, vivienda, salud y protección social. Desde esta perspectiva, en nuestra década la pobreza castigaba al 45% de la niñez total del país y la pobreza extrema al 27% de la misma (más de 1.100.000 y casi 662.000 niños y niñas respectivamente). De los niños que habitaban en zonas urbanas el 34% (más de 450.000) vivían en condiciones de pobreza frente a más de 650.000 en iguales condiciones en el área rural (58%).
La situación de pobreza de la población infantil urbana ha mostrado en la última década una tendencia ascendente hasta llegar a un 34%. Comparativamente, la pobreza infantil en el área rural ha estado siempre por encima de la urbana. La tasa de las peores formas de trabajo infantil es de 19,4% de la niñez y la adolescencia. De entre éstos destacan los denominados «niños de la calle» pero también aquellos llamados «carriteros», niños expuestos a los peligros del tráfico, la violencia y las enfermedades e infecciones de toda índole, ya que “bucean” entre grandes moles de basura doméstica buscando baratijas o plásticos sin ningún tipo de protección.
Conscientes de esta realidad, la Penya Valencianista per la Solidaritat suscribió en agosto de 2009 un convenio anual por el que más de cuatrocientos niños tuvieron la oportunidad de aprender los golpes básicos del tenis, de los cuales cien participaron en minitenis y en cancha completa. Estos niños procedían de programas estatales de riesgo, otros de escuelas carenciadas y otros directamente de la calle o de las riberas de los ríos. Valores como la tolerancia, la no discriminación de género, el respeto a los rivales, profesores y compañeros, la disciplina, la higiene personal y la adaptación al medio fueron los objetivos perseguidos en una actividad que nos dio muchas satisfacciones.
Todos los participantes en este programa recibieron sus certificados en el torneo Clausura del proyecto "Tenis por igual". Esta iniciativa contó con el apoyo de la Secretaria Nacional de Deportes, Larissa Schaerer, de la Asociación Paraguaya de Tenis y con la presencia del ministro de Deportes, Paulo Reichardt,  el Viceministro de la Niñez y la tenista profesional paraguaya Rosana de los Rios. Esta nueva actividad impulsada por la Penya Valencianista per La Solidaritat demuestra que para la solidaridad no tenemos fronteras ni limitación de deportes.


viernes, 26 de mayo de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE 26 DE MAYO.


EN EL CAMPUS MARANATHA.

Un estudio de 2014 de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales reflejaba que uno de cada dos niños y niñas gitanos acudía a un centro preescolar o una guardería en la etapa de educación infantil. España, con un 78%, se encuentra en segunda posición, por detrás Hungría (83%) y por delante de Francia (58%), en cuanto a niños y niñas gitanos que asisten a preescolar o jardín de infancia. La participación en la educación se reduce considerablemente después de la enseñanza obligatoria. En este sentido, España registra un porcentaje muy reducido (3%) de población gitana, de entre 25 y 64 años, que ha completado al menos la educación secundaria. Y eso a pesar de que en la población gitana española la matriculación en educación primaria se encuentra generalizada, pero es a partir de los 15 años cuando el número de chicos y chicas gitanos escolarizados desciende de manera muy significativa.
Los resultados académicos en primaria y especialmente en secundaria son muy inferiores en comparación con el alumnado no gitano y los porcentajes de personas gitanas con titulaciones post-obligatorias son muy reducidos. Un 50% del total de la población con 16 años cursa bachillerato mientras que en la población gitana este porcentaje desciende de forma drástica a un 3,4%. A eso se unen los elevados porcentajes de abandono antes de haber completado la educación secundaria no obligatoria (63,7% de la juventud gitana entre 18 y 24 años abandona frente al 25% del conjunto de la población), pues una parte del alumnado no tiene recursos suficientes para costear materiales escolares o comidas. Además, la masificación y la falta de clases de apoyo hacen que los alumnos con más dificultades no puedan seguir el nivel del curso y se sienten discriminados. Fiel reflejo de esta situación la podríamos encontrar en el barrio de La Coma, mole superviviente bajo el estigma perpetuo de los bloques marginales y la población difícil. «De La Coma al retén, un santiamén», proclamaba una pintada en la pared en los años noventa.
Corría el mes de febrero de 2015 y la Penya Valencianista per la Solidaritat junto con la Asociación de Futbolistas Veteranos del Valencia se planteó contribuir a la formación de jóvenes gitanos y/o pertenecientes a grupos de exclusión social para luchar contra el abandono escolar y mejorar su rendimiento estudiantil. Para ello se realizó la primera edición de un proyecto piloto llamado “campus de fútbol Maranatha”, programa que duró un trimestre y en el que participaron quince jóvenes nacidos en los años 1999, 2000 y 2001 y que cursaban sus estudios en centros con problemas concretos como el I.E.S. Federica Montseny y el Vicent Andrés Estellés, de Burjassot, y el I.E.S. La Coma de Paterna. Así, los veteranos del Valencia entrenaron a los muchachos y éstos se comprometieron a mejorar su rendimiento escolar desarrollando doce sesiones de entrenamientos y tres “master class” dirigidas por el Presidente de la A.F.V.C.F, Fernando Giner. El proyecto fue una propuesta de la Asociación Maranatha a la Penya Valencianista per la Solidaritat a través de Antonio Salvador y Norberto Rius como conformadores del proyecto. Este convenio fue firmado por José Alfredo Maya, presidente de la Federación Maranatha de Asociaciones Gitanas, José María Tomás y Tío, presidente de la Penya Valencianista Per la Solidaritat, José Luis Zaragosí por la Fundación del Valencia (aportantes de equipajes) y Fernando Giner, presidente de la Asociación de Futbolistas del Valencia CF, acompañados por Ricardo Arias, Lluis Pascual y Arturo Boix.
El resultado de este proyecto fue que se consiguió trabajar la motivación a través del deporte, contando con la implicación de sus padres para, entre todos, crecer y compartir nuestros valores. Antes tenían que levantar a sus hijos de la cama para que estudiaran un poco. Después, el saber que si no estudiaban hacía que no pudieran entrenar con los cracks de nuestra historia hizo que el compromiso llegara por sí solo. Y otro milagro más: un equipo de chicas gitanas juegan a fútbol superando los recelos familiares…