sábado, 5 de agosto de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 4 DE AGOSTO.

POR LOS NIÑOS Y JÓVENES DE BENIN.
Benín es un país africano muy dependiente de los precios del algodón, su principal producto de exportación, y manifestación de su débil economía pues todavía está basada principalmente en la agricultura. La escasez o ausencia de materias primas geoestratégicas ha permitido al país desarrollarse en relativa paz, principalmente bajo la esfera de influencia francesa, si bien en la actualidad las fuertes inversiones chinas en la zona han cambiado este escenario. Una renta per cápita de 1.500 $, una esperanza de 59 años, un índice de alfabetización de un 35% y una incidencia del SIDA en la población de un 1,2%, entre otros factores, lo sitúan entre los veinte países más subdesarrollados del planeta, aunque al menos la mayor parte de la población tiene acceso a alimentos básicos.
En cualquier caso, la situación sigue siendo muy precaria, especialmente para las mujeres y los niños menores de cinco años, que apenas tienen acceso a servicios sanitarios y de educación, acentuándose la precariedad en las zonas rurales. Benín es así uno de los países más pobres del mundo ya que más del 30% de su población vive por debajo del umbral de pobreza. Las zonas rurales la sufren en mayor medida que las urbanas. Tres de cada cinco benineses afirman que sus condiciones de vida son desfavorables y los continuos desastres naturales que afectan el país hacen que la vida de los benineses sea aún más dura. En 2010, Benín sufrió la inundación más devastadora de su historia, lo que ocasionó aún más dificultades en el bienestar de sus habitantes.
La tasa de mortalidad infantil es especialmente elevada en Benín, y las estadísticas ponen de manifiesto que el 15% de los recién nacidos tienen un peso inferior al normal. A pesar de que, la situación ha mejorado, los niños benineses todavía sufren de forma continua enfermedades que, en ocasiones, son mortales, como la malaria, el SIDA, enfermedades de tipo respiratorio, o incluso diarrea. Además, las infraestructuras y el personal sanitarios del país son insuficientes.
Tema aparte es el de la mutilación genital que sufren las niñas. Esta práctica aún existe en algunas regiones de Benín y las condiciones de precariedad y falta de higiene en que estas circuncisiones se llevan a cabo, conllevan, a menudo, graves consecuencias en la salud de las jóvenes. Este procedimiento desemboca, con frecuencia, en infecciones, hemorragias y otros problemas de salud más graves. Tampoco faltan creencias que fomentan prácticas crueles e inhumanas hacia los niños en determinadas zonas. De acuerdo con estas costumbres, si un niño nace con alguna deformidad, si una madre muere durante el parto, o incluso si un bebé nace en posición de nalgas, se considerará que el niño está maldito. A estos niños les aguarda un destino fatídico, puesto que se les considera anormales y son entregados a verdugos.
No menos llamativo es el asunto del matrimonio infantil. Más de una tercera parte de las niñas de Benín son obligadas a casarse antes de cumplir los dieciocho años. Además, son educadas desde muy jóvenes para cumplir su futuro papel de esposas. A menudo, estos matrimonios afectan a la salud de las niñas, puesto que aún no comprenden todo lo que el matrimonio implica. En Benín, el 40% de los nacimientos no se registra de forma oficial. Estos niños no poseen, por lo tanto, ni identidad oficial ni nacionalidad. El abandono de niños no está tipificado como delito y la trata de menores y la explotación infantil se encuentran a la orden del día.
Nattitingou, con 112.000 habitantes, es capital de la provincia de la Atadora que se encuentra al noroeste de Benín, a más de 600 km de Cotonou que es la ciudad más importante con puerto de mar del país. La parte norte está mucho más afectada por la pobreza por su lejanía con el único puerto de mar por lo que se considera fundamental la construcción de instalaciones deportivas para ofrecer alternativas y facilitar el desarrollo físico y mental de los niños y jóvenes y conseguir que ocupen su tiempo libre haciendo deporte. Así en febrero de 2008 nuestra Penya Valencianista per la Solidaritat concedió una importante cantidad para financiar el proyecto “Formación Deportiva y Construcción de un Campo de Fútbol en el Colegio de Educación Secundaria de San Agustín”. Este proyecto benefició a 500 niños y niñas alumnos del propio colegio pero el campo también es utilizado en horas extra escolares por la población del entorno. Con esto demostramos que la solidaridad valencianista es mucho más que solo una bella ambición.

domingo, 23 de julio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 21 DE JULIO.

Son aproximadamente diez mil los niños que se dedican a la fabricación de cohetes en viviendas dispersas de 38 comunidades de las aldeas de San Juan Sacatepéquez en Guatemala. Son “los niños de la pólvora”, como se conoce a quienes se ven obligados en su precariedad a coquetear desde temprana edad con los explosivos y se acentúa por la mayor demanda por las fiestas de fin de año. En esta estadística macabra se cree que de dos a tres niños por casa trabajan en la elaboración de cohetes, bombas y luces. Los empleadores de los niños aprovechan su destreza manual, que es más desarrollada en los pequeños para el amarre de los cohetes, además de que los ven como una fuerza laboral poco conflictiva.
En otras comunidades, ellos impregnan los hilos con un líquido viscoso preparado con nitrato de potasio, yuquilla y carbón, para las mechas, que es altamente inflamable, al igual que la pólvora. Vincular a la niñez con esa actividad viola el convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil, la Convención de los Derechos del Niño y la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia. La materia prima para la fabricación de cohetes, bombas y morteros la obtienen al mezclar clorato de potasio, aluminio, azufre y rojo, materiales altamente inflamables. La pólvora, al igual que las mechas, explotan por una fricción, por el calor o simplemente al dejarlos caer. Obvio es decir que trabajan sin medidas de protección ni lugar adecuado para almacenar de manera blindada y segura la pólvora o nitrato, por lo que  la escasez de empleo obliga a los pobladores a dedicarse a esa actividad.

El campo de fútbol Laguna de San Miguel en San Juan Sacatepequez de Guatemala se inauguró el día 4 de diciembre ya que en junio del año 2004 la Penya Valencianista per la Solidaritat aportó los recursos económicos para la promoción del deporte en cuatro escuelas guatemaltecas mediante la construcción de un campo de fútbol comunitario. De esta manera, contribuyó al proceso de erradicación del trabajo infantil que en estas comunidades estaba desarrollando la Organización Internacional del Trabajo, entidad perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas. Con motivo de esta donación, la Municipalidad de San Juan Sacatepequez, la Confederación Deportiva autónoma de Guatemala y la Asociación de apoyo integral junto con la Penya Valencianista per la Solidaritat unieron sus fuerzas para desarrollar una iniciativa que permitió que las actividades deportivas fueran la mejor estrategia para prevenir y erradicar el trabajo infantil de la actividad pirotécnica mediante los recursos deportivos. Tras acordar cuál iba a ser la aportación de cada uno de los actores de este convenio, la Municipalidad aportó recursos económicos que se sumaron a los donados por la propia Peña valencianista para la construcción del área de vestidores, la introducción de una red de servicios de agua potable, el ajardinamiento de las áreas verdes del campo y otros servicios añadidos. La Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala por su parte inició la instalación de los marcadores y las pancartas y gestionó la participación de importantes jugadores nacionales de fútbol como fueron Juan Carlos Plata, Manuel Funes y el árbitro Carlos Batres. Este fue durante el partido de la inauguración oficial del campo de fútbol el encargado de sacar la necesaria tarjeta roja al trabajo infantil. Por otro lado, la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala con el patrocinio de empresas nacionales llevo unidades móviles que difundieron este gran evento comunitario y además se hicieron eco de la entrega de trofeos y premios para los cuatro equipos participantes. En suma, otro triunfo más para nuestras vitrinas solidarias del mejor valencianismo.

domingo, 16 de julio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 7 DE JULIO DE 2017.


FÚTBOL Y EDUCACIÓN CONTRA LA DROGA.

Las religiosas Teresianas viven dedicadas a la educación integral de los jóvenes en situaciones de extrema pobreza y han gestionado en Uruguay proyectos subvencionados por la Generalitat Valenciana y también con los gobiernos de Navarra y Madrid por lo que su trayectoria es bien conocida.
Uno de sus puntos de actuación es Rocha, uno de los 19 departamentos de Uruguay, ubicado al este del país y con costa recayente al Océano Atlántico y  frontera con Brasil. Sus paisajes varían desde la playa oceánica a las sierras, los montes de palmeras y de ombúes, lagunas y humedales considerados Patrimonio de la Humanidad. En suma, un territorio adecuado para el turismo, tanto de balnearios como rural e histórico. Las actividades municipales absorben una cantidad importante de empleados pero la falta de recaudación de los impuestos en una serie de años de recesión económica hace que dichos empleados cobren sus sueldos de forma muy retrasada por lo que se ven afectados por cortes de luz, agua o teléfono al no dar cumplimiento a sus pagos así como la pérdida de las viviendas compradas a crédito. Durante años funcionó a 27 km de la capital una fábrica elaboradora de pescado pero esta cerró dejando una población desocupada flotante. La instalación de una planta elaboradora de harina de pescado ha dado trabajo a una cantidad reducida de personas pero no ha resuelto el problema. El turismo de balneario proporciona trabajo durante un mes y medio para paliar la mano de obra desocupada que hay. Desde el punto de vista social esta es una sociedad con características rurales con una clase media afectada por esta situación económica y una mayoría empobrecida hasta la miseria que sobrevive como puede generando así una situación de inestabilidad social, de inseguridad por los constantes robos y asaltos que era desconocida hasta ahora en una ciudad de por sí tranquila y conservadora.
Consciente de esta realidad el  colegio Liceo San José de las teresianas presentó a caballo del 2006 y el 2007 una propuesta de construcción de unas instalaciones deportivas que pretendían acondicionar y mejorar toda la parte deportiva del centro para que niños, adolescentes y jóvenes tuviesen la posibilidad de practicar fútbol, voleibol, basket y educación física en general. Se necesitaba acondicionar el piso de la cancha ya existente, comprar redes y comprar determinado material deportivo que fue financiado por la Penya Valencianista per la Solidaritat.
Sus beneficiarios eran niños y adolescentes carenciados por su situación económica que no podían acceder a otros centros y que se veían así privados de practicar deporte. A ese colegio en primaria atienden a 174 niños en grave riesgo en todos los sentidos por la situación de posible abandono. Esos niños  permanecen en el colegio 8 horas durante 11 meses al año y es el lugar donde muchos almuerzan, desayunan y meriendan, es decir donde pasan su vida. A esta cifra se agregan los 220 más que son adolescentes y que, sin estar en situación extrema de pobreza, tampoco pueden acceder a otros lugares para realizar deporte en la educación integral que desde los valores de formación cristiana propugnan las religiosas teresianas que rigen el centro. Ser solidarios, compartir la autoestima, trabajar en equipo y tener momentos de esparcimiento evolucionando su desarrollo físico  y alejándose de las tensiones que muchos de ellos viven en sus familias hace que aparten de sí el riesgo del consumo de drogas. Los destinatarios indirectos fueron además 200 familias del barrio y alrededores que se acercan al colegio demandando educación, formación, actividades deportivas y lúdicas e incluso servicios sanitarios básicos.   La solidaridad se da cuando dos o más personas se unen y colaboran mutuamente para conseguir un fin común. En la Penya Valencianista per la Solidaritat somos muchos

martes, 27 de junio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 23 DE JUNIO.




LOS CAMPEONES DE LA LIGA LIGABA BEYENE.

En la Penya Valencianista per la Solidaritat nos gusta formar parte de equipos ganadores. Más bien es nuestra vocación. Y con esos equipos exploramos los mejores terrenos de juego para dar lo mejor de nosotros mismos. Ocupar nuestra demarcación ideal, en esa zona cero donde se crea el juego, nos sentimos cómodos. Pero también siendo acompañados por otros actores que propicien jugadas en las que intervenir. Etiopía es uno de ellos y ocupa el lugar 173 de 187 países en el macabro ranking de los países más pobres del mundo. La corrupción, la desigualdad de género, las enfermedades, el hambre, el bajo nivel educativo como consecuencia del abandono escolar y la saturación de las aulas propician todo eso.

La iniciativa de dos profesoras de la Universitat de València, María Luz Cardona y Belén Abarca, catedráticas de Química Orgánica, sirvió en 2007 para mejorar las condiciones de escolarización de la zona etíope de Soddo (Wolaitta). Y es que ambas viajaron por cuestiones personales y visitaron la escuela de educación primaria Ligaba Beyene, una de las más antiguas del sur de Etiopía y un referente en la zona. Estaba en condiciones precarias, desde su fundación en 1953 no había tenido ningún tipo de mantenimiento. Alrededor de 4.000 alumnos se veían obligados a convivir en aulas en ruinas con los estudiantes hacinados, sin mobiliario suficiente, ni pupitres, pizarras, etc… Sin apenas materiales didácticos, ni biblioteca, ni laboratorio, y con un gran terreno alrededor que no estaba acotado, suponía un verdadero peligro para los niños. Es entonces cuando se plantearon trabajar en la rehabilitación y equipamiento de la escuela solicitando proyectos de colaboración a la Universidad de Valencia a través de la comisión 0,7.

Las fases de su desarrollo fueron estas: 

1º. Construcción de un muro de protección para la escuela en junio de 2007 y la rehabilitación de las aulas en agosto de 2009 con su inauguración. Actualmente, el muro se usa como espacio educativo con rotulaciones como los alfabetos amhárico e inglés, la clasificación periódica de los elementos químicos y la estructura básica del corazón humano. Emocionante.

2º. Rehabilitación del edificio principal de la escuela en Julio de 2009.
Estos 4.000 alumnos entre 7 y 18 años, sus treinta y dos aulas y un equipo de personal docente de setenta y cinco profesoras y profesores que atienden con especial mimo a casi un centenar de estudiantes con necesidades especiales hacen de este un lugar donde se respira, una vez más, el valencianismo más feliz. 

3º. Dotación de material e infraestructura deportiva para los niños de la escuela Ligaba Beyene implementado por la Penya Valencianista per la Solidaritat en Junio de 2009.

4º. Amueblamiento del edificio principal en diciembre de 2011.

Además, otras instituciones se agregaron al proyecto para la donación de material para niños invidentes por parte de la ONCE, de la Fundación Cuadernos Rubio se obtuvieron cuadernos de matemáticas, la empresa Triton aportó botiquines y Luanvi material deportivo. Distintas entidades bancarias subvencionaron el traslado de dicho material y se produjo el hermanamiento con el colegio de educación primaria Cervantes de Valencia en el contexto de la celebración del primer centenario de su fundación. Así es como se consiguieron una fotocopiadora, medio millar de libros, material escolar relacionado con las matemáticas, material higiénico para las niñas en el periodo de menstruación y zapatos. Esta escuela tiene "un valor añadido" pues presta atención a niños con ceguera, sordera o discapacidad intelectual.


sábado, 10 de junio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 9 DE JUNIO.


TENIS CONTRA LA POBREZA.

Si bien la mendicidad practicada por los niños, niñas y adolescentes en las calles de los principales centros urbanos de Paraguay parece ser la manifestación más representativa de la pobreza infantil, existen otras caras menos visibles que reflejan la exclusión social. La discriminación, la negación de derechos y la vulnerabilidad que castigan de manera particular a la niñez cuentan con el agravante de la reducida o nula capacidad de decisión que los pueda conducir hacia mejores condiciones de vida. A esto se une un conjunto de privaciones y situaciones desfavorables en las condiciones de vida de la niñez, como la falta de acceso a los servicios básicos, a la educación, vivienda, salud y protección social. Desde esta perspectiva, en nuestra década la pobreza castigaba al 45% de la niñez total del país y la pobreza extrema al 27% de la misma (más de 1.100.000 y casi 662.000 niños y niñas respectivamente). De los niños que habitaban en zonas urbanas el 34% (más de 450.000) vivían en condiciones de pobreza frente a más de 650.000 en iguales condiciones en el área rural (58%).
La situación de pobreza de la población infantil urbana ha mostrado en la última década una tendencia ascendente hasta llegar a un 34%. Comparativamente, la pobreza infantil en el área rural ha estado siempre por encima de la urbana. La tasa de las peores formas de trabajo infantil es de 19,4% de la niñez y la adolescencia. De entre éstos destacan los denominados «niños de la calle» pero también aquellos llamados «carriteros», niños expuestos a los peligros del tráfico, la violencia y las enfermedades e infecciones de toda índole, ya que “bucean” entre grandes moles de basura doméstica buscando baratijas o plásticos sin ningún tipo de protección.
Conscientes de esta realidad, la Penya Valencianista per la Solidaritat suscribió en agosto de 2009 un convenio anual por el que más de cuatrocientos niños tuvieron la oportunidad de aprender los golpes básicos del tenis, de los cuales cien participaron en minitenis y en cancha completa. Estos niños procedían de programas estatales de riesgo, otros de escuelas carenciadas y otros directamente de la calle o de las riberas de los ríos. Valores como la tolerancia, la no discriminación de género, el respeto a los rivales, profesores y compañeros, la disciplina, la higiene personal y la adaptación al medio fueron los objetivos perseguidos en una actividad que nos dio muchas satisfacciones.
Todos los participantes en este programa recibieron sus certificados en el torneo Clausura del proyecto "Tenis por igual". Esta iniciativa contó con el apoyo de la Secretaria Nacional de Deportes, Larissa Schaerer, de la Asociación Paraguaya de Tenis y con la presencia del ministro de Deportes, Paulo Reichardt,  el Viceministro de la Niñez y la tenista profesional paraguaya Rosana de los Rios. Esta nueva actividad impulsada por la Penya Valencianista per La Solidaritat demuestra que para la solidaridad no tenemos fronteras ni limitación de deportes.


viernes, 26 de mayo de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE 26 DE MAYO.


EN EL CAMPUS MARANATHA.

Un estudio de 2014 de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales reflejaba que uno de cada dos niños y niñas gitanos acudía a un centro preescolar o una guardería en la etapa de educación infantil. España, con un 78%, se encuentra en segunda posición, por detrás Hungría (83%) y por delante de Francia (58%), en cuanto a niños y niñas gitanos que asisten a preescolar o jardín de infancia. La participación en la educación se reduce considerablemente después de la enseñanza obligatoria. En este sentido, España registra un porcentaje muy reducido (3%) de población gitana, de entre 25 y 64 años, que ha completado al menos la educación secundaria. Y eso a pesar de que en la población gitana española la matriculación en educación primaria se encuentra generalizada, pero es a partir de los 15 años cuando el número de chicos y chicas gitanos escolarizados desciende de manera muy significativa.
Los resultados académicos en primaria y especialmente en secundaria son muy inferiores en comparación con el alumnado no gitano y los porcentajes de personas gitanas con titulaciones post-obligatorias son muy reducidos. Un 50% del total de la población con 16 años cursa bachillerato mientras que en la población gitana este porcentaje desciende de forma drástica a un 3,4%. A eso se unen los elevados porcentajes de abandono antes de haber completado la educación secundaria no obligatoria (63,7% de la juventud gitana entre 18 y 24 años abandona frente al 25% del conjunto de la población), pues una parte del alumnado no tiene recursos suficientes para costear materiales escolares o comidas. Además, la masificación y la falta de clases de apoyo hacen que los alumnos con más dificultades no puedan seguir el nivel del curso y se sienten discriminados. Fiel reflejo de esta situación la podríamos encontrar en el barrio de La Coma, mole superviviente bajo el estigma perpetuo de los bloques marginales y la población difícil. «De La Coma al retén, un santiamén», proclamaba una pintada en la pared en los años noventa.
Corría el mes de febrero de 2015 y la Penya Valencianista per la Solidaritat junto con la Asociación de Futbolistas Veteranos del Valencia se planteó contribuir a la formación de jóvenes gitanos y/o pertenecientes a grupos de exclusión social para luchar contra el abandono escolar y mejorar su rendimiento estudiantil. Para ello se realizó la primera edición de un proyecto piloto llamado “campus de fútbol Maranatha”, programa que duró un trimestre y en el que participaron quince jóvenes nacidos en los años 1999, 2000 y 2001 y que cursaban sus estudios en centros con problemas concretos como el I.E.S. Federica Montseny y el Vicent Andrés Estellés, de Burjassot, y el I.E.S. La Coma de Paterna. Así, los veteranos del Valencia entrenaron a los muchachos y éstos se comprometieron a mejorar su rendimiento escolar desarrollando doce sesiones de entrenamientos y tres “master class” dirigidas por el Presidente de la A.F.V.C.F, Fernando Giner. El proyecto fue una propuesta de la Asociación Maranatha a la Penya Valencianista per la Solidaritat a través de Antonio Salvador y Norberto Rius como conformadores del proyecto. Este convenio fue firmado por José Alfredo Maya, presidente de la Federación Maranatha de Asociaciones Gitanas, José María Tomás y Tío, presidente de la Penya Valencianista Per la Solidaritat, José Luis Zaragosí por la Fundación del Valencia (aportantes de equipajes) y Fernando Giner, presidente de la Asociación de Futbolistas del Valencia CF, acompañados por Ricardo Arias, Lluis Pascual y Arturo Boix.
El resultado de este proyecto fue que se consiguió trabajar la motivación a través del deporte, contando con la implicación de sus padres para, entre todos, crecer y compartir nuestros valores. Antes tenían que levantar a sus hijos de la cama para que estudiaran un poco. Después, el saber que si no estudiaban hacía que no pudieran entrenar con los cracks de nuestra historia hizo que el compromiso llegara por sí solo. Y otro milagro más: un equipo de chicas gitanas juegan a fútbol superando los recelos familiares…

lunes, 15 de mayo de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 12 DE MAYO.

EL DRAMA DE LOS ALBINOS EN SENEGAL.
Septiembre de 2013. Aunque ya entonces habíamos desarrollado distintas acciones de construcción de canchas deportivas y de envío de material para la práctica del deporte en Senegal había una realidad que nos preocupaba y que nos generaba una sensación muy amarga. Y esta realidad no era otra que la de los niños albinos en un continente en que la discriminación hace que sus condiciones de vida sean trágicas. Por si esto fuera poco, el clima cálido y soleado tiene un efecto muy negativo en su extremadamente frágil piel y en los ojos pues la constante exposición al sol les causa úlceras en la piel, ceguera y desencadena frecuentemente un cáncer que suele ser fatal. La única protección eficaz para su situación es el protector solar pero, desafortunadamente, por la falta de recursos la gran mayoría no puede obtenerlos.
El acceso a la atención médica es también muy difícil. Sin medios de protección, los niños sufren graves problemas debido a su exposición al sol. Los albinos tienden asimismo a abandonar la escuela antes de tiempo por su discapacidad visual... y esta se convierte en la cadena macabra de su palidez. Por eso desde la Penya Valencianista per la Solidaritat nos propusimos enviar lotes de gafas especiales de protección para la vista de estos niños, así como cremas solares que ejercieran de escudo de sus frágiles cuerpos. Por ello agradecemos a la empresa RNB de la Pobla de Vallbona su aporte solidario que hizo que la vida para estos niños fuese algo menos dura. Esta empresa fue fundada en 1989 por Vicente Ruiz y Romualdo Bertomeu. Porque esa también es nuestra Liga, la de la educación y el compromiso sanitario…
Según un censo elaborado ya en nuestro siglo, en Senegal habría albinos en todo el país. En lenguaje “wolof”, la palabra "poune" se utiliza para designarlos. Los albinos en Senegal son rechazados por una sociedad que los considera una maldición y son discriminados pues se cree que poseen poderes sobrenaturales por sus atributos blancos. Por ejemplo, en aquella mentalidad tribal se cree que tener  sexo con ellos va a curar enfermedades como el SIDA por lo que son víctimas frecuentes de abusos sexuales y las mujeres lo son de embarazos precoces. También allí, los albinos sufren violencia física y psicológica, incluyendo el asesinato, pues sus órganos se venden a precios muy altos y a menudo se encuentran cadáveres mutilados de estos africanos blancos.  Aunque la situación de estos no es tan grave como en países como Tanzania y Burundi,  también sufren masacres horribles y los asesinatos de niños albinos son también muy comunes por lo que no es extraño tener noticia de personas encapuchadas que circulan en 4X4 a través de Senegal a la búsqueda y captura de albinos para secuestrarlos, violarlos y ofrecerlos en sacrificio. Al ser blancos, la gente cree que se pueden contagiar si los tocan, por lo que su esperanza de vida apenas supera los 43 años de edad.
Se calcula que hay más de 10.000 albinos en Senegal, una cantidad casi ínfima en relación a otros países como Tanzania, pero también es muy elevada. Y es que la prevalencia del albinismo es superior en África al del resto del mundo por la consanguinidad y las relaciones sexuales entre familiares. Es habitual que existan matrimonios o descendencia entre parientes como un tío y una sobrina. Allí conocimos el caso de una mujer negra, madre de cinco niños albinos,  casada con un hombre negro que era su primo. Son los despectivamente llamados “fantasmas negros de piel blanca” a los que también la Penya Valencianista per la Solidaritat ha querido abrazar…


martes, 2 de mayo de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 28 DE ABRIL.



665 kilos de esperanza por un mundo mejor.

Estamos en marcha estos días para el envío de un cargamento de material escolar y deportivo con destino a los suburbios de la colombiana Cartagena de Indias, compuesto por 62 bultos y un peso de 665 kg, 665 kilos pues de esperanza en un mundo mejor. Porque el reto de la Penya Valencianista per la Solidaritat es apoyar el crecimiento de los niños en los lugares más remotos del mundo con el acompañamiento del escudo del murciélago, pero este es un eslabón inseparable de la educación en las aulas. A distancia luchamos por tener socios y adelantados estables que sean nuestros ojos y nuestras manos en procurarles un futuro mejor pues su presente no es el más óptimo y en el “Proyecto de la Clínica de lo Social del Colegio Mayor Bolívar” lo tenemos. Las instituciones educativas de un país como Colombia se han convertido en escenario de encuentro de niños, niñas y adolescentes que viven en carne propia realidades que los colocan en situación de riesgo y vulnerabilidad extrema. El desarrollo integral y la estabilidad emocional de los niños y niñas para asumir el proceso de enseñanza y aprendizaje deben verse complementados con hábitos de higiene, alimento y respeto, sin los cuales el resto está condenado a fracasar. Los factores que defendemos en esta educación de la primera infancia son la alimentación y la nutrición, la ausencia de violencia, el evitar el consumo de sustancias sicoactivas, la educación sexual, la coeducación y el papel activo de la familia y las redes de apoyo.
La educación de la primera infancia porque integrarnos ya en el grado obligatorio de educación preescolar hace que los niños asuman un modelo pedagógico muy diferente que favorece los procesos de desarrollo de los niños de los barrios más marginales. La alimentación y la nutrición es relevante pues los bajos ingresos de las familias más pobres no les permiten cubrir la totalidad de las necesidades nutricionales ya que un 15% de la población infantil menor de cinco años sufre de desnutrición crónica y  presenta una estatura inferior para la edad que les correspondería. La ausencia de violencia se identifica con el maltrato infantil, la violencia intrafamiliar, el trabajo infantil, la violencia escolar y el desplazamiento forzado a causa de las guerrillas y otros factores urbanísticos. En relación con el trabajo infantil, 1.400.000 niños entre 12 y 17 años trabajan en las labores más insospechadas. Y en cuanto al desplazamiento forzado, casi un millón de niños fueron obligados a desplazarse. No menos importante es el “matoneo escolar” o “bullying” como agresión constante de un estudiante ‘dominante’ sobre otro ‘dominado’ que genera secuelas en los implicados y en quienes están cerca. Aunque no es común que la intimidación escolar lleve a extremos fatales como el suicidio, sí desemboca frecuentemente en desórdenes graves como depresión, ansiedad, inseguridad, actos de venganza violenta, bajo rendimiento académico y deserción escolar de las víctimas.
Además, el consumo de sustancias sicoactivas es causa de absentismo en una tendencia macabra a consumirlas desde la más temprana edad. La educación sexual debería incidir en el ingente número de adolescentes que ha tenido un parto especialmente en la zona rural. De igual manera, los abortos, las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA en los adolescentes son aspectos que castigan sus vidas. La coeducación quiere eliminar las barreas de género porque aún sobreviven prácticas y estereotipos que colocan a las niñas en inferioridad cultural y humana. Respecto a las familias es indudable que el aprendizaje de los niños es efectivo en la medida en que esté en sintonía con la experiencia que viven a diario con sus familias y por eso nos esforzamos en apoyar a instituciones educativas que abren sus puertas para considerarlas como educadoras. Y las redes sociales de apoyo son nuestro primer filtro pues la comunidad debe hacer un reconocimiento a la institución educativa y a los niños y niñas que la habitan, para que se vuelquen en su protección, convirtiéndose en red de apoyo educativo y humano.

Por todo esto, la Penya Valencianista per la Solidaritat quiere agradecer a entidades como AVACU, Ibercaja de Catarroja, Asociación "La Ñigasa" de Anna, la falla Pensat i Fet de Vall d´Uxó, APAMI de Catarroja, la Caja Rural de Albal, la Hermandad del Cristo de la Fe de Valencia, el colegio de los Dominicos de Valencia, la falla del Centenar de la Ploma y APAMI de Catarroja, la Biblioteca de la Torre, Mujeres en Marcha de Alfafar, la Escuela Pública de Benimaclet, al pueblo de Beniparrell y a otras aportaciones privadas su gran colaboración en la campaña de recogida de material escolar para los niños de los suburbios de Cartagena de Indias en Colombia. Sin su gran trabajo, esta nueva ilusión de la Penya Valencianista per Solidaritat no hubiese sido posible.

miércoles, 19 de abril de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 14 DE ABRIL.

Es imposible transmitir la emoción que uno siente cuando escucha cantar “Amunt Valencia” en los confines de un país, Etiopía, por un grupo de cerca de cincuenta niñas y jóvenes ataviadas con camiseta y escudo de nuestro Valencia.
Hacía algunos años que, estando en ese país, vibramos con el triunfo de nuestro Valencia en Málaga que nos convirtió en campeones de la mejor liga del mundo. Al poco, y ejecutando un programa financiado por la Generalitat Valenciana para tratar de reducir y hasta lo posible erradicar la mutilación femenina, visitamos a la lideresa, Bogalech Gebre, que había hecho real lo que parecía un milagro: 1.900.000 mujeres y niñas de toda la comarca de Kembatta se habían rebelado contra la mutilación y se sentían felices. Cinco siglos antes, Quevedo dejó escrito "uno a uno todos somos mortales,  juntos somos eternos". Eso llegamos a pensar con el resultado de un trabajo bien hecho.
El 73% de las mujeres y niñas del país sufrían prácticas dañinas a su integridad y libertad en forma de mutilación genital o de secuestro y al menos una cuarta parte de ellas perdía la vida. Este es un país con más de cuarenta y cinco etnias lenguas, historia, valores culturales y estructuras sociales diferentes, que se cuenta entre los diez países más pobres del mundo y donde el 80% no llega a disponer de dos euros al día para sobrevivir.
Y no sólo reforzamos el trabajo de una mujer, " luz esplendorosa" como se traduce su nombre del amárico, sino que, acompañando a la “Fundación por la Justicia”, le ofrecimos otro instrumento de recuperación de su propia autoestima, la que cualquier valencianista tiene cuando descubre los colores y su escudo sobre pechos que sienten que merece la pena trabajar por valores irrenunciables.
En ese país -como en tantos otros- con frecuencia nos conformamos haciendo preguntas o resaltando contradicciones, sin aportar soluciones ni respuestas y, mientras tanto, se masacra, se mutila a mujeres y niñas, se tortura, se expulsa por la fuerza, se alega la soberanía nacional y se cuenta con la pasividad internacional para alejar de nuestra vista a quienes nos resultan incómodos.
En esta Penya Valencianista per la Solidaritat seguimos pensando que, mientras se logra la perfección de la utopía -ese mundo perfecto que nos siguen prometiendo algunos insensatos de este siglo-, hay que ir tirando, a golpe de contradicción y de lágrimas, de pequeños signos y reducidas esperanzas, haciendo lo que se puede, que siempre es más que lo posible. El compromiso con los derechos de otros y la justicia sin desigualdades a nadie asegura la eternidad, pero podemos asegurar que prolonga muchas vidas con dignidad.

Para la Penya Valencianista per la Solidaritat resulta emocionante admirar a tantas niñas, adolescentes y mujeres que han sido capaces de quedarse íntegras, enfrentarse a quienes querían cortarlas, vestirse y presumir del escudo de nuestro Valencia, con el que por fin pueden reír y jugar, ser y repartirse. La exhibición portando ramos de su tierra y sus raíces nos hizo sentir la emoción de haber ganado otra liga y para siempre: “Amunt, València a la victoria. Amunt, tots junts vencerem. Amunt, ens espera la glòria… És un sentiment…que mai es rendix, que mai es doblega”.

domingo, 2 de abril de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE 31 DE MARZO.


Soy Lucía. Era el curso escolar 2005-2006  cuando llevé a cabo el proyecto “Todos a la escuela” en la escuela de primaria Ginjo en la ciudad de Jima, en Etiopía, gracias a la colaboración de la Penya Valencianista per la Solidaritat, a los que conseguimos contagiar la ilusión por convertir la escuela en un mejor lugar para aprender y socializar. Una breve reunión con José María Tomas y Raúl Celda fue el comienzo de una fructífera colaboración que continuó a mi vuelta a España. A pesar de que han pasado once años desde entonces, todavía siguen vivas en mi memoria las muestras de agradecimiento y cariño de toda la comunidad educativa, sobre todo las sonrisas de los niños.
Entre los más de 2.000 niños que estudiaban en la escuela había un alto porcentaje de huérfanos, niños que habían perdido a sus padres a causa del SIDA, de la guerra o simplemente de enfermedades para las cuales no habían podido acceder a la atención médica adecuada. El proyecto “Todos a la escuela” se centró en estos cien niños y niñas, muchos de los cuales acudían a clase sin haber desayunado y que estaban agotados después de un largo camino recorrido desde sus aldeas. Durante el curso escolar, los beneficiarios recibieron una pequeña asignación mensual que entregábamos a sus cuidadores, abuelas, tías o hermanas, además de uniformes y material escolar.
También destinamos una parte de los fondos a habilitar cinco nuevas aulas que se encontraban en estado ruinoso. Una de ellas la convertimos en “Club de inglés”, donde los niños aprendían el idioma a través de juegos y canciones. En colaboración con el director, el Sr.Fekadu Etana, visitamos a varios artesanos locales y adquirimos ventanas, puertas, pupitres y pizarras. Recuerdo bien el día que inauguramos las aulas pues estábamos muy orgullosos de nuestra labor y las aulas quedaron preciosas. La escuela celebró una gran fiesta, invitamos a las autoridades y a la prensa y el evento se difundió por televisión.
En el terreno deportivo, impulsamos la creación de un equipo de futbol mixto que se llamó “Mini-Valencia F.C.” y que vestía las camisetas donadas por la Penya Valencianista per la Solidaritat. Por aquel entonces el Valencia C.F aún festejaba el doblete histórico de haber ganado la Liga española y la Copa de la UEFA de 2004.  Fue un año de éxitos y fama para el club valencianista y los etíopes son fans de los mejores clubes europeos, así que yo aprendí la alineación del equipo casi de memoria de tanto oírla repetidamente a los locales. Cada vez que me preguntaban y decía que era de Valencia, la recitaban de inmediato; Cañizares, Curro Torres, Marchena, Navarro, Angulo,...

Finalmente, quiero dejar constancia de que este entrañable proyecto es uno de los que considero mis mayores logros en el área de cooperación/educación y de los que me siento más orgullosa. En el recorrido pasaron muchas cosas que no salen en las fotos; establecimos lazos de amistad que aún perduran, cumplimos algunos de nuestros sueños, esbozamos  proyectos futuros para seguir mejorando la escuela promocionando el deporte y apoyando la escolarización de niños sin recursos. Creo de corazón que lo que hicimos en la escuela Ginjo fue muy grande ya que dimos lo mejor de nosotros mismos y recibimos a cambio un sincero reconocimiento por el empeño e ilusión invertidos… Y queda mi eterno agradecimiento a la Penya Valencianista per la Solidaritat por confiar en mí.

viernes, 17 de marzo de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE 17 DE MARZO.

Escuela de fútbol y de vida.

Me llamo Jacques, pero todo el mundo me conoce en Rimkieta por el nombre de « coach ». Rimkieta es uno de los barrios más desfavorecidos de Ouagadougou, la capital de Burkina Faso, país número 183 de 188 países en el Índice de desarrollo humano de 2015. Trabajo desde 2011 para la FAR (Fundación Amigos de Rimkieta). Soy responsable adjunto de los proyectos de “Formación y reinserción de niños de la calle” y de “Entrenamiento deportivo”, donde actualmente tenemos 102 y 80 niños respectivamente, recibiendo formación.

El entrenamiento deportivo es un proyecto que reúne a niños de 8 a 18 años alrededor de su deporte favorito, el fútbol, con el objetivo de alejarles de la calle. En Rimkieta numerosos son los niños que, a diario, cuando no están en el colegio, son susceptibles de encontrar malas compañías en la calle, que les llevan a todo tipo de peligros: robo, trabajos forzados, drogas, enfermedades, violencia, prostitución… Son niños de familias muy desestructuradas debido a la pobreza y a una grave falta de cuidado por parte de los padres. No hay nadie que les obligue y anime a estudiar y hacer los deberes por las tardes, y los niños salen a la calle, a disfrutar del “vagabundeo liberal”, en busca de la “ganancia fácil”.

El entrenamiento deportivo de la FAR es por tanto de una gran importancia porque a través del proyecto no solamente enseñamos a los chicos a jugar a fútbol sino que, además, lo hacemos con los valores deportivos y educativos que permitirán a los chicos tener un aliciente para continuar sus estudios y recibir una educación para la vida que en casa no tienen. Nuestra actividad deportiva ha sido concebida para educar deportistas con valores, a través de la cual reciben:

1.       FORMACIÓN PARA LA VIDA, en los valores a través del deporte. El entrenamiento deportivo empieza cada semana con una charla educativa a los chicos, con el objetivo de transmitirles la importancia del trabajo en equipo, el respeto a la persona y de las reglas de juego, el saber perder con buena actitud, la perseverancia, la lealtad, el afán de superación, el compañerismo, etc. Hacemos un control de la puesta en práctica de lo comentado en la charla en los entrenamientos y partidos, para asegurarnos de que lo que les estamos enseñando lo ponen en práctica y lo comentamos con los chicos poniendo ejemplos concretos vistos durante la semana, al final del entrenamiento.

2.       ENTRENAMIENTO DEPORTIVO, adaptado a las distintas categorías (“poussins”, “minimes”, “cadets” y “juniors”), dependiendo de las edades de cada chico, siguiendo las normas de la Dirección Técnica Nacional de la Federación Burkinabé de fútbol. Los chicos están felices de aprender las técnicas más profesionales del deporte y de avanzar de una categoría a otra.

3.       LA ADRENALINA DE LA COMPETICIÓN. Formamos parte de la liguilla de Rimkieta y de los barrios vecinos; los chicos disfrutan cada semana de la competición a nivel local jugando, muchas veces descalzos, en terrenos de dura tierra, la mayoría de los cuales tiene por porterías un par de piedras en el suelo.

4.       PODER JUGAR EN CAMPOS DE CESPED. También participamos en campeonatos contra equipos de grandes centros de formación y clubs de fútbol reconocidos en Burkina ¡Los niños adoran tanto estas salidas! Para empezar, es la única ocasión, para la mayoría de ellos, de salir del barrio y montar en un autobús, que alquilamos para desplazarnos en estas ocasiones especiales. Pero sobre todo, lo que más les gusta a los niños es tener la oportunidad ¡de jugar en terreno de césped real o sintético! Los niños estallan de alegría cuando les anunciamos que tenemos un partido sobre césped, incluso a pesar de ser conscientes de que difícilmente ganaremos el partido por nuestra total falta de práctica de jugar sobre este tipo de terreno.

5.       UN SUEÑO, el sueño de todos los niños, ¡convertirse en jugador profesional! Y utilizamos su sueño como triquiñuela para animar a los niños a ir al colegio y tener buenas notas, porque es indispensable que tengan buenas notas para ser admitidos en el entrenamiento deportivo de la FAR. Contrariamente a la práctica habitual de los numerosos centros de entrenamiento de fútbol de Burkina donde sólo enseñan a los niños el espíritu de la victoria y buscan futuras “estrellas del balón”, la FAR es, sobre todo, una escuela de la vida para los chicos de Rimkieta.


Una escuela de vida que este año cuenta con la ayuda de la “Penya Valencianista per la Solidaritat” para poder seguir formando deportistas profesionales con valores en Rimkieta. Desde aquí, el más profundo agradecimiento de todos los niños del proyecto junto a su “coach”!

lunes, 6 de marzo de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 28 DE FEBRERO.


Esta historia de la pequeña Sara nos demuestra cómo una entidad aparentemente pequeña puede conseguir sin burocracia cosas que los trámites administrativos de otras más grandes entorpecen y pueden llegar a bloquear. Los padres adoptivos de esta niña nos cuentan: “Nosotros tenemos una papelería en la localidad de Catarroja y un día de finales del año 2006 atendimos a una clienta joven que decía venir de Guinea Ecuatorial y que estaba acompañada por una niña de unos cuatro meses de edad a la que llevaba en un carrito. Nos llamó la atención ver que la niña tenía una incisión profunda y muy llamativa en la cara y después supimos que la medicina lo llama “labio leporino”, aunque esta fractura llegaba hasta bien entrado el paladar. Volvieron a la tienda en un par de ocasiones más y nos hablaron de la odisea que vivieron madre e hija para poder llegar a España en busca de una solución médica. Y es que unas monjas de Guinea le dieron una dirección donde podría encontrar la ayuda que necesitaba en España y se lanzaron a la aventura de subir a un avión endeudándose y sin saber el destino que le depararía esta historia. Ella buscó ayuda médica en Madrid en distintas entidades “benéficas” que fueron pasándose el problema de la niña unas a otras. Gracias a estas visitas a nuestra tienda fuimos conociendo más en profundidad la historia y la madre llegó a decirnos que, cuando estaba desesperada deambulando por la capital de España y pensando que no iba a obtener ayuda, viajó a Catarroja para visitar a una prima suya planeando ya el regreso a su país. Pasó el tiempo y no volvimos a saber nada de ella hasta que reapareció un día con las mejores noticias que podían esperarse. Nos contó que de forma providencial había encontrado en el mercado del pueblo a una mujer que se interesó por el problema de la niña y a la que le relató lo vivido desde su llegada a España. Cuando la mujer contó a su hijo, miembro activo de la Penya Valencianista per la Solidaritat, el encuentro en el mercado de Catarroja la maquinaria de la Penya se puso en marcha. Los médicos vinculados a la Penya hicieron que la niña fuese operada rápidamente pues no era sólo una cuestión estética sino que ese paladar hendido llevaba consigo otras patologías añadidas.
Con la niña ya operada y con sus problemas médicos casi resueltos  nos siguió visitando. Fue la última de sus visitas la que nos cambió la vida. Ella vino a despedirse y nos dijo que tenía que regresar a su país para atender a los hermanos que la niña había dejado allí pero no podía llevarse a Sara porque su tratamiento debía continuar después de la operación. Su miedo desgarrador era dejar a Sara en España pero necesitaba la mejor de las familias para que la cuidasen porque tenía pánico a perderla y no volverla a ver ya más. Al conocer la historia y la situación nosotros le ofrecimos la posibilidad de acogerla y cuidar a su hija. La emoción que vivimos fue desbordante y la Penya Valencianista per la Solidaritat documentó lo necesario para legalizar la acogida de la niña.
Sara habla ahora con frecuencia con su “madre africana”. Esta la visitó cuando la niña fue vuelta a operar hace unos cinco años, mientras que el padre vino hace tres años a conocerla. Este mismo verano fue uno de sus cuatro hermanos el que vino a conocerla. La decisión de acoger a Sara y tenerla como una hija más no fue fácil pues ya teníamos dos hijos mayores de edad y esto significaba tener que empezar de nuevo, volver a cambiar pañales, volver al parque y todo lo que conllevaba retomar hábitos con alguien de tan corta edad pues quisimos cuidar y educar a la niña como una hija más que necesitaba nuestra ayuda. Desde entonces Sara ha tenido revisiones médicas cada seis meses por toda clase de especialistas por lo que su seguimiento y progresión están garantizados. Por su carácter, los médicos le tienen mucho cariño y ella colabora mucho en sus revisiones. En su colegio tiene una conducta exquisita hacia los maestros y los compañeros, quizás porque el conocer desde el principio que su historia no había sido como la de los demás niños le ha hecho crecer en sensibilidad y respeto. Estamos orgullosos de ella”.

La Penya Valencianista per la Solidaritat quiere agradecer a Paco y Mari, los padres adoptivos de Sara, su infinita generosidad y haber sido los verdaderos protectores que la niña necesitaba. José Luis Zaragosí, Isabel Moreno y Alfredo Perales pusieron lo mejor de sí en la Penya Valencianista per la Solidaritat para que la niña recuperara su sonrisa desde la medicina más cercana.

domingo, 19 de febrero de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 16 DE FEBRERO.

PROYECTO NSD + EN NAZARET.

“Sabemos que no hay camino fácil que lleve a ningún sitio que merezca la pena, porque todo aquello que es digno necesita de esfuerzo, entrega y compromiso”.

Y esto es el proyecto NSD+, esfuerzo, entrega y compromiso. Esfuerzo por parte de muchos de los alumnos y alumnas del Colegio Nuestra Señora de los Desamparados que trabajan a diario por crecer y madurar como personas; entrega de los más de ciento veinte voluntarios y voluntarias que día a día aportan su ser y su todo al proyecto. Los voluntarios son un regalo para nuestros niños, voluntarios que se entregan en cuerpo y alma, que saben que ante la necesidad no solamente debemos dar algo nuestro, sino a nosotros mismos ya que éste es un modo de servir que hace humilde al que sirve. Entregándonos a nosotros mismos, nunca adoptaremos una posición desigual ante el otro, por muy dura que sea momentáneamente su situación. Y compromiso de la Penya Valencianista per la Solidaritat, compromiso de esta gran institución que quiere caminar con Nazaret ayudando a la consecución de esta iniciativa que el año que viene celebrará ya su quinto aniversario.
Y es que en los últimos años, nuestra sociedad, ha vivido una profunda  transformación social que, unida a los flujos migratorios ha conformado una población escolar heterogénea y diversa. Esta realidad nos plantea el reto de formar a todo el alumnado como futuros ciudadanos que optimicen sus capacidades y sean hábiles en sus relaciones sociales.
Para la consecución de este objetivo es imprescindible el desarrollo de medidas educativas específicas que atiendan a la compensación educativa y a la práctica de la igualdad de oportunidades para el conjunto de nuestros niños, adolescentes y jóvenes.
Con la finalidad de reducir el efecto de variables sociales y económicas sobre los rendimientos académicos y el desarrollo pleno e integral de los niños, adolescentes y jóvenes, nace el proyecto NSD+ en el Colegio Nuestra Señora de los Desamparados, una herramienta que pretende incrementar el éxito académico del alumnado así como mejorar sus habilidades sociales y personales con la esperanza de conseguir una mayor integración socioeducativa. Y si este proyecto nació y continúa dando frutos, es sin duda por la ayuda de instituciones, personas y entidades como la PVS, que en su día apostaron por él y continúan haciéndolo.
Son muchos los logros conseguidos por el proyecto. Son muchos los datos objetivos que nos indican que funciona, que tiene sentido. Son muchas las gráficas que podríamos reflejar en donde se ve con claridad y nitidez la evolución de muchos jóvenes. Pero lo que más importa sin duda, más que los números, son las microhistorias que hay detrás de ellos. No solamente se ha reducido el absentismo crónico de muchos alumnos, sino que se ha conseguido que la totalidad de los beneficiarios del proyecto cambien su percepción hacia la escuela e intenten mejorar académica y conductualmente con tal de poder participar de las decenas de actividades e iniciativas organizadas por los voluntarios. Anécdotas curiosas, pequeños gestos, historias vividas a diario nos demuestran que, gracias al proyecto, el Centro ha conseguido tener una herramienta efectiva y eficaz para poder trabajar con niños y adolescentes.
Sin duda, el Proyecto NSD+ al igual que la PVS han generado una determinada “cultura”, es decir, un conjunto de valores, procedimientos y comportamientos que estructuran las relaciones entre las personas que viven y sienten esta iniciativa. Nuevas maneras de relacionarse, historias de superación y de esfuerzo, como aquel joven que empezó como niño en el proyecto y a día de hoy forma parte de los voluntarios como entrenador de uno de los equipos, o aquella chica que gracias al tesón y acompañamiento de su tutora, consiguió aprobar todas las asignaturas, o el de aquel chico que empezó a acudir regularmente al colegio porque tenía interés en jugar al fútbol, o como  aquel niño que un día entre lágrimas dijo “ Gracias al proyecto, he vuelto a creer en mí mismo”. 


El compromiso y la solidaridad siempre implican un deseo profundo de cambiar nuestro entorno, de transformar valores, de dejar algo mejor detrás de nuestro paso por este mundo, de actuar en lo profundo y desde lo profundo. Necesitamos confiar en nuestros niños. Solamente confiando en ellos, se sentirán seguros. Y se sienten seguros actuarán, y si actúan, avanzarán, y si avanzan, tendrán futuro y generarán futuro.  Hoy todos los que leemos estas letras estamos invitados. Invitados a participar del sueño de una opción capaz de transformarlo todo. Un sueño en el que las costumbres, los estilos, las formas, el lenguaje, los gestos, y toda nuestra estructura estén al servicio de las familias y de los niños del Proyecto NSD+. Hoy todos estamos invitados a ser parte de las siglas mágicas de la NSD+ y PVS.

martes, 7 de febrero de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 2 DE FEBRERO.


El balón, la excusa ante la violencia.
Desde hace unos cuantos años la inseguridad, la violencia y el delito constituyen uno de los principales problemas de la ciudad de Lima. La violencia juvenil, expresada en pandillas violentas y “barras bravas” (ultras del fútbol), ha pasado a ser un ingrediente importante de inseguridad ciudadana. Las pandillas y las “barras bravas” están íntimamente relacionadas. La existencia de estos grupos perturba la convivencia ciudadana y la pertenencia a una pandilla puede convertirse en el primer peldaño de la carrera delictiva y, a veces,  los pandilleros pueden ser utilizados como mano de obra barata del crimen organizado. Las pandillas y las “barras bravas” son, además, expresión de los problemas familiares, de la escuela y de la sociedad.
A comienzos de los años 90 en el distrito El Agustino (190.000 habitantes) de la ciudad de Lima había treinta y seis pandillas violentas que con frecuencia se enfrentaban entre ellas y causaban destrozos y zozobra en la población. Además, sus integrantes se dedicaban al robo y consumían algún tipo de droga. Muchos de los enfrentamientos entre pandillas, en los que ha habido muertos, han estado relacionados con el fanatismo en el fútbol o la identificación histérica con los colores de uno u otro equipo.
Los adolescentes y jóvenes integrantes de pandillas provienen, en su gran mayoría, de familias desestructuradas, con grandes problemas de violencia familiar interna, abusos y abandono. Se puede suponer que, partiendo de esa situación familiar, cuando ingresan en el colegio siendo niños van a tener problemas de aprendizaje, adaptación, integración, etc… y el sistema educativo peruano, además de muchas otras deficiencias, no está preparado para recibir a chicos y chicas con problemas. Como resultado de esto, tarde o temprano, muchos desertan del sistema educativo o son expulsados por ser “niños malos”. Lo que queda es la calle. Y, en la calle, la pandilla que pasa a ser su “familia” porque acoge, protege, es solidaria…
En el Agustino trabajamos por convertir estas pandillas violentas en asociaciones juveniles (Martin Luther King, Mandela, Gandhi, Tupac Amaru, Che Guevara…) con ofertas educativas, de empleo y deportivas para que los jóvenes puedan encontrar un “nuevo horizonte en sus vidas”. En El Agustino gracias a esta labor se consiguió erradicar las pandillas violentas y mejorar la seguridad ciudadana y la convivencia. El deporte, en concreto el fútbol, ha resultado ser uno de los caminos más efectivos para la convocatoria y la formación de los muchachos.
Al poco tiempo de constituirse la Asociación Martin Luther King de ex -pandilleros, se creó el club Deportivo M.L.K. Para comenzar este trabajo deportivo conseguimos un entrenador, Marcelino Torres quien, además de ser un buen técnico, era, sobre todo, un gran educador que llegó a entrar en la vida de los muchachos. Este fue el comienzo para entender que el deporte podía ser y lo fue un instrumento privilegiado para trabajar todas las carencias que traían los chicos provenientes de las pandillas: normas, disciplina, relación con la autoridad, trabajo en equipo, autoestima, superación de la frustración ante la derrota…
Y así fue como “Chiqui” (José Ignacio Mantecón sj), sacerdote jesuita que lleva viviendo y trabajando en El Agustino más de treinta años y actualmente es asesor para la educación y rehabilitación de jóvenes en toda Sudamérica y Premio Nacional por la Paz en 2015, empezó a trabajar con los más pequeños como una forma de prevenir una futura vida de violencia. Creamos la Escuela Socio-deportiva “Martin Luther King” en la que participan niños y niñas de 5 a 17 años. En la Escuela Socio Deportiva M.L.K. nuestro lema es: “El balón como excusa, la felicidad como objetivo”.  Es admirable ver de qué manera estos niños y niñas van cambiando sus actitudes, mejorando su autoestima, su relación con los otros compañeros y su vida de familia. Entendemos el deporte no solo como actividad recreativa y competitiva sino como un camino para fortalecer la formación integral de la persona. Por eso tratamos de que nuestros entrenadores y entrenadoras sean a la vez formadores que acompañen el proceso personal de los niños, niñas y adolescentes. Tratamos de formar buenos deportistas pero sobretodo buenas personas actuando en la inclusión social de los sectores más marginados de nuestra sociedad.
Pero, además de todo esto, es preciso involucrar a dos actores fundamentales para el cambio que pretendemos se de en la persona y la sociedad: la familia y la comunidad. Necesitamos que la familia entienda que el deporte es parte imprescindible del desarrollo de sus hijos e hijas y comparta nuestros valores y que los vayan integrando en la vida familiar. Por eso, paralelamente, tenemos tiempo para la formación de los  papás y las mamás de nuestra Escuela Socio Deportiva y espacios para que papás, mamás, niños, niñas, adolescentes y entrenadores-educadores practiquen deporte conjuntamente. Por otra parte, es importante que la comunidad se apropie de los espacios públicos deportivos y llegue a considerarlos espacios de formación para sus vecinos.

Gran parte de este trabajo ha sido posible gracias a la colaboración que en 2008 dio la “Penya Valencianista per la Solidaritat”. Con su aporte pudimos poner las bases para construcción de lo que hoy es el Estadio Municipal de El Agustino donde desarrollamos nuestras actividades deportivas. La Penya supo entender la importancia de esta manera de hacer deporte con contenido social y educativo. 

lunes, 23 de enero de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 20 DE ENERO.

PARTIDO CONTRA LA POBREZA.
Desde hace unos cuantos años la inseguridad, la violencia y el delito constituyen uno de los principales problemas de la ciudad de Lima. La violencia juvenil, expresada en pandillas violentas y “barras bravas” (ultras del fútbol), ha pasado a ser un ingrediente importante de inseguridad ciudadana. Las pandillas y las “barras bravas” están íntimamente relacionadas. La existencia de estos grupos perturba la convivencia ciudadana y la pertenencia a una pandilla puede convertirse en el primer peldaño de la carrera delictiva y, a veces,  los pandilleros pueden ser utilizados como mano de obra barata del crimen organizado. Las pandillas y las “barras bravas” son, además, expresión de los problemas familiares, de la escuela y de la sociedad.
A comienzos de los años 90 en el distrito El Agustino (190.000 habitantes) de la ciudad de Lima había treinta y seis pandillas violentas que con frecuencia se enfrentaban entre ellas y causaban destrozos y zozobra en la población. Además, sus integrantes se dedicaban al robo y consumían algún tipo de droga. Muchos de los enfrentamientos entre pandillas, en los que ha habido muertos, han estado relacionados con el fanatismo en el fútbol o la identificación histérica con los colores de uno u otro equipo.
Los adolescentes y jóvenes integrantes de pandillas provienen, en su gran mayoría, de familias desestructuradas, con grandes problemas de violencia familiar interna, abusos y abandono. Se puede suponer que, partiendo de esa situación familiar, cuando ingresan en el colegio siendo niños van a tener problemas de aprendizaje, adaptación, integración, etc… y el sistema educativo peruano, además de muchas otras deficiencias, no está preparado para recibir a chicos y chicas con problemas. Como resultado de esto, tarde o temprano, muchos desertan del sistema educativo o son expulsados por ser “niños malos”. Lo que queda es la calle. Y, en la calle, la pandilla que pasa a ser su “familia” porque acoge, protege, es solidaria…
En el Agustino trabajamos por convertir estas pandillas violentas en asociaciones juveniles (Martin Luther King, Mandela, Gandhi, Tupac Amaru, Che Guevara…) con ofertas educativas, de empleo y deportivas para que los jóvenes puedan encontrar un “nuevo horizonte en sus vidas”. En El Agustino gracias a esta labor se consiguió erradicar las pandillas violentas y mejorar la seguridad ciudadana y la convivencia. El deporte, en concreto el fútbol, ha resultado ser uno de los caminos más efectivos para la convocatoria y la formación de los muchachos.
Al poco tiempo de constituirse la Asociación Martin Luther King de ex -pandilleros, se creó el club Deportivo M.L.K. Para comenzar este trabajo deportivo conseguimos un entrenador, Marcelino Torres quien, además de ser un buen técnico, era, sobre todo, un gran educador que llegó a entrar en la vida de los muchachos. Este fue el comienzo para entender que el deporte podía ser y lo fue un instrumento privilegiado para trabajar todas las carencias que traían los chicos provenientes de las pandillas: normas, disciplina, relación con la autoridad, trabajo en equipo, autoestima, superación de la frustración ante la derrota…
Y así fue como “Chiqui” (José Ignacio Mantecón sj), sacerdote jesuita que lleva viviendo y trabajando en El Agustino más de treinta años y actualmente es asesor para la educación y rehabilitación de jóvenes en toda Sudamérica y Premio Nacional por la Paz en 2015, empezó a trabajar con los más pequeños como una forma de prevenir una futura vida de violencia. Creamos la Escuela Socio-deportiva “Martin Luther King” en la que participan niños y niñas de 5 a 17 años. En la Escuela Socio Deportiva M.L.K. nuestro lema es: “El balón como excusa, la felicidad como objetivo”.  Es admirable ver de qué manera estos niños y niñas van cambiando sus actitudes, mejorando su autoestima, su relación con los otros compañeros y su vida de familia. Entendemos el deporte no solo como actividad recreativa y competitiva sino como un camino para fortalecer la formación integral de la persona. Por eso tratamos de que nuestros entrenadores y entrenadoras sean a la vez formadores que acompañen el proceso personal de los niños, niñas y adolescentes. Tratamos de formar buenos deportistas pero sobretodo buenas personas actuando en la inclusión social de los sectores más marginados de nuestra sociedad.
Pero, además de todo esto, es preciso involucrar a dos actores fundamentales para el cambio que pretendemos se de en la persona y la sociedad: la familia y la comunidad. Necesitamos que la familia entienda que el deporte es parte imprescindible del desarrollo de sus hijos e hijas y comparta nuestros valores y que los vayan integrando en la vida familiar. Por eso, paralelamente, tenemos tiempo para la formación de los  papás y las mamás de nuestra Escuela Socio Deportiva y espacios para que papás, mamás, niños, niñas, adolescentes y entrenadores-educadores practiquen deporte conjuntamente. Por otra parte, es importante que la comunidad se apropie de los espacios públicos deportivos y llegue a considerarlos espacios de formación para sus vecinos.
Gran parte de este trabajo ha sido posible gracias a la colaboración que en 2008 dio la “Penya Valencianista per la Solidaritat”. Con su aporte pudimos poner las bases para construcción de lo que hoy es el Estadio Municipal de El Agustino donde desarrollamos nuestras actividades deportivas. La Penya supo entender la importancia de esta manera de hacer deporte con contenido social y educativo.
  

sábado, 7 de enero de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 6 DE ENERO.

ACCIÓN EN EL CORAZÓN DEL CABANYAL.

Muy cerca del corazón del barrio del Cabanyal de Valencia, y hermanado con el barrio de la Malvarrosa, se encuentra el Colegio Parroquial Diocesano Santiago Apóstol, que forma parte del proyecto de Comunidades de Aprendizaje desde 2011. El colegio es un antiguo edificio protegido de tres plantas, con preciosos suelos y azulejos en todas sus aulas, y merece la pena una visita aunque necesite unos arreglos. También es toda una experiencia participar en cualquiera de sus muchas actividades educativas, como son los grupos interactivos o las tertulias dialógicas literarias, junto con los casi 160 alumnos y alumnas que cursan sus estudios de educación infantil, primaria y primer ciclo de secundaria. Con pocos recursos económicos y espacios limitados, desarrolla actualmente un proyecto de Centro de Acción Educativa Singular (CAES) ya que la mayor parte del alumnado se encuentra en situación de desventaja social y pertenece, en su mayoría, a una cultura minoritaria como es la del pueblo gitano. El colegio está pues al servicio de la comunidad para la que trabaja: todo el equipo docente,  numerosas personas de prácticas y cien personas voluntarias intentan, día a día y con medios escasos, dar respuesta a todas las necesidades de ese alumnado tan especial.

Son muchos los proyectos y las actuaciones que el centro lleva a cabo con el objetivo de preparar al alumnado para los estudios superiores. Somos conscientes de que la total inclusión de los niños y niñas en la sociedad pasa por que la escuela sea capaz de ofrecerles el mejor aprendizaje posible. Desde esta perspectiva y, siendo conscientes de que nuestro alumnado no tiene los recursos económicos para participar de un equipo deportivo, el centro puso en marcha este ilusionante proyecto en el año 2014.

En una comunidad de aprendizaje como esta, alumnado, familiares, profesorado y todas las personas que participan escriben el sueño de imaginar cómo quieren que sea su escuela. A partir de aquí, el centro se organiza para, además de ofrecer las mejores actuaciones que garanticen los mejores aprendizajes, tratar de que se cumplan todos los sueños. A veces son deseos sencillos, como cuando pintan de colores las puertas de las clases, pero otras veces requieren de algo más. Sea como sea, cumplir estos sueños es lo que da todo el sentido al día a día y transforma poco a poco la realidad del alumnado.

Así, el equipo nació en el curso 2014/2015 gracias a donaciones económicas del sector privado como “Singular Stays” y  “Tejas Borja”, junto con la colaboración desinteresada de voluntarios que entrenaban a los alumnos más mayores del colegio utilizando las instalaciones del C.F. Malvarrosa. Gracias a la implicación de los voluntarios y los alumnos del colegio, durante la temporada 2015/2016 se hizo posible el sueño de los chavales y  el colegio pasó a participar en la liga de fútbol sala de las Escuelas Deportivas Municipales del Ayuntamiento de Valencia (Jocs Esportius). Durante esa temporada el colegio ve realizado su sueño y su equipo compite por primera vez contra otros equipos de fútbol sala de la ciudad de Valencia.

Como el colegio Santiago Apóstol no dispone de patio deportivo donde celebrar los partidos, los colegios Escuelas Pías Malvarrosa y el CEIP El Carmen colaboran desinteresadamente cediendo sus instalaciones para poder realizar entrenamientos y partidos durante la temporada pasada y la actual. Es durante esta temporada cuando nace el convenio con la “Penya Valencianista per la Solidaritat”. Gracias a nuestra colaboración el equipo puede dotar del material deportivo necesario a los jugadores y costear los gastos que genera el equipo.

El proyecto deportivo no consiste simplemente en jugar partidos de fútbol sala sino que pretende, a través de los valores que fomenta el deporte, disminuir las desigualdades económicas y sociales del alumnado, generar espacios de ocio saludables y, sobre todo, mejorar los aspectos académicos de los chicos y chicas. Pretende disminuir por tanto el absentismo escolar  ya que el proyecto está íntimamente ligado al día a día de los jugadores y las jugadoras  en las aulas.


Después de dos años de andadura del equipo, podemos afirmar que el comportamiento y los resultados de nuestros chicos y chicas está mejorando día a día. No sólo juegan al fútbol, sino que se han convertido en un colectivo en el que todos se animan y ayudan, no sólo en el terreno de juego, sino también en las aulas y fuera del colegio. Se demuestra una vez más que si el deporte y la escuela caminan juntos se obtiene mejores resultados que caminando por separado. El colegio quiere agradecer enormemente el esfuerzo y apoyo de todos aquellos que hacen que este sueño sea posible: “Singular Stays”, “Ceip Desamparados” y la “Penya Valencianista per la Solidaritat” suman en un proyecto cada vez más ambicioso y que llega a más niños y niñas.