sábado, 9 de diciembre de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 8 DE DICIEMBRE.


BRUNO, UNO DE LOS NUESTROS.

En la Penya Valencianista per la Solidaritat creemos en la integración. Y en el respeto “al otro”. No solo no apreciamos la diferencia, sino que creemos que valorar una cultura o forma de vida por encima de otras fomenta las desigualdades y aumenta el riesgo de fractura social. Es posible la convivencia armoniosa en sociedades que cuentan con diferencias étnicas, culturales, religiosas y lingüísticas, y el afán por mantener la heterogeneidad cultural realza el valor de la diferencia y enriquece a la sociedad. Y pasamos de la ideología a la palabra, y de la palabra a los hechos.
Un hecho no suficientemente conocido en nuestra micro historia ha sido la extraordinaria implicación de un ex jugador del Valencia como Bruno Saltor en muchos de nuestros proyectos solidarios. Su honradez y compromiso en el terreno de juego solo ha sido superado por su conciencia de que las cosas con los que peor lo tienen pueden cambiar con nuestra ayuda. Con él conseguimos abanderar algunas iniciativas en las que él se implicó activamente y por eso siempre será “uno de los nuestros” allá donde se encuentre jugando.
En una de tantas en las que pudimos compartir su pasión, la Peña Valencianista per la Solidaritat en colaboración con ASIPREV (Asociación Subsahariana para la Integración y la Promoción del Retorno Voluntario) organizamos entre octubre y diciembre de 2009 la segunda Copa de la Integración que no era otra cosa sino una alternativa para colectivos en riesgo de exclusión social en la que participaron personas de diferentes nacionalidades con las cuales se pretendía alternar la rutina diaria con la combinación con actividades deportivas. Compitieron en ella equipos de diferentes países como Mali, Costa de Marfil, Senegal, Marruecos, Ghana, Ecuador, Camerún, Argelia, un equipo combinado de África ye un equipo integrado por la Agrupación de Peñas del Valencia Club de Fútbol. El campeonato se desarrolló siguiendo un sistema de liguilla y el vencedor final fue la selección española al vencer a la de Senegal.

Pero queremos que esta nueva colaboración sea un homenaje a nuestro gran Bruno. Corría el año 1993 y Manel Saltor, padre de Bruno y traumatólogo de prestigio, se marchó a Mozambique para formar parte de un proyecto de cooperación internacional. Bruno tenía entonces trece años de edad  y eso nos da pistas de que ya desde muy pequeños Bruno y su hermano Albert han sido educados con valores solidarios. Proyectos en Colombia, en Angola y en muchos países más han sido el reclamo para que en distintas ocasiones Bruno haya “hecho equipo” con compañeros suyos de distintas etapas y hayan convertido el césped en el terreno de juego donde se cambian vidas. El mismo mes de la celebración de nuestro torneo de integración, Bruno Saltor y Joaquín Sánchez participaban en la iniciativa del C.E.U. San Pablo“”Autógrafo x kilo = alimentos para muchos”, en la que con sus autógrafos los futbolistas blanquinegros recogieron más de 350 kilos de comida para el Banco de Alimentos de Valencia. En las instalaciones del centro universitario, los casi 300 estudiantes que participaron en el acto entregaron un mínimo de un kilo de comida envasada y no perecedera para que, a cambio, los dos jugadores les firmaran sendos autógrafos dedicados. El Banco de Alimentos de Valencia es una asociación que atiende mensualmente a 270 centros benéficos de la provincia, mediante la recogida, clasificación y posterior distribución de alimentos donados por empresas e instituciones. Entre 900 y 1.000 familias necesitadas y entre 200 y 300 transeúntes y sin techo son atendidos cada mes gracias a las aportaciones realizadas al Banco de Alimentos. Y es que con un equipo integrado por cracks de la solidaridad como Bruno, nuestras vitrinas no hacen más que llenarse de victorias solidarias.

lunes, 4 de diciembre de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 24 DE NOVIEMBRE.

El hogar ”Madre Francisca Casci” atiende desde 1998 por las hermanas Franciscanas hijas de Santa Isabel, a los hijos de los reclusos de Palmasola en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Actualmente son 4 religiosas y dos novicias las que atienden permanentemente a 42 niños de entre 5  y 17 años que se encuentran en este hogar.
Todos podemos entender que las  cárceles de Sudamérica son bastante distintas a las que uno puede visitar en Europa y, con frecuencia, la convivencia de los niños con sus progenitores en estas cárceles hace que, de hecho, la condena de los mayores se traslade también a sus hijos. 
Por ello, el objetivo de estas monjas es ofrecer un hogar a estos niños en  un ambiente distinto al de la cárcel, brindarles una educación fuera del clima carcelario pues muchos de estos niños, según cuentan las hermanas, han perdido la infancia y la capacidad de soñar. Conseguir llevar a cabo un proceso adecuado para guiar el crecimiento humano y espiritual de los niños lleva a que allí reciban educación escolar en todos los niveles de infantil, primaria y secundaria, educación en salud y medio ambiente, educación física y actividades deportivas y educación creativa en juegos, música, recreación. Los más mayores asisten a una escuela de iniciación donde pueden obtener un título como técnico en temas como electricidad, operador de computadoras, estética, etc…, teniendo así la oportunidad de aprovechar la oportunidad de prepararse para una futura profesión. Se presta especial atención a la educación alimentaria para que esté equilibrada y favorezca el desarrollo normal de los niños y constante es la atención médica que se someten a través de exámenes médicos y la prevención sin ninguna falta de actividades deportivas y el cuidado del cuerpo con la higiene personal adecuada.

El día a día de los chicos comienza por la mañana con el desayuno y van a la escuela para volver para el almuerzo. Por la tarde desarrollan tareas, meriendas y actividades recreativas. Antes de la cena se divierten jugando, viendo una película o en una variedad de actividades. Los fines de semana suelen salir en campamentos o visitas a lugares de interés.

Pero también aquí ha llegado el valencianismo solidario. En alianza con la expedición de médicos BE SOLID (ser sólido, ser fuerte y ser solidario) de la Asociación Valenciana de Asistencia Sanitaria y Social Voluntaria llegamos a Bolivia dentro del Plan “CAINCO con corazón” y de la mano de Carlos Sabja, capitán de la Selección Boliviana de Fútbol Sub 15, les hicimos entrega de un nutrido juego de equipamiento deportivo y camisetas oficiales del Valencia C.F. que donamos desde la Peña Valencianista per la Solidaritat. Este fue el acto de clausura del proyecto en el que los médicos valencianos atendieron a más de 3.500 niños en las poblaciones de Santa Cruz, Trinidad, San Javier, Concepción, y en los campos de damnificados de las inundaciones del Río Grande en San Julián. Desde aquel momento en Santa Cruz y en sus ligas juveniles el nombre del Valencia juega las ligas de los mejores porque acompañamos también a los hijos de los reclusos.

lunes, 13 de noviembre de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE 10 DE NOVIEMBRE.

EL ESCUDO DEL VALENCIA EN UN ORFANATO DE LETONIA.

Unos nueve millones de niños de todo el mundo viven internados en orfanatos o residencias infantiles. Se trata de niños y niñas que sufren la pobreza, que son víctimas de conflictos armados (niños huérfanos por la guerra, refugiados o separados de sus familias), afectados por el SIDA y menores discapacitados, entre otros. En España el acogimiento residencial se produce con las malas relaciones familiares, las dificultades económicas, la incapacidad de los padres o la llegada de menores inmigrantes no acompañados. Pero es en la Europa Central y del Este donde, de forma llamativa, un millón de niños viven internos en instituciones, siendo Rumanía, Rusia y Letonia los países que han sufrido un aumento más considerable.
En el caso de Letonia, el posible remedio que propiciaría el voluntariado local se encuentra con que no tiene prestigio. Los ciudadanos no se involucran porque falta información y tiempo, son escasos los ciudadanos motivados para emplear parte de su tiempo libre, conocimientos y aptitudes en ayudar a otras personas que se encuentran en situaciones difíciles. Esta circunstancia se debe en buena parta a la falta de un nivel de bienestar básico. La ausencia de una clase media estable hace que personas que quieran involucrarse en programas de voluntariado ya que la experiencia prácticamente universal muestra que la mayoría de los voluntarios no vienen ni de los pobres ni de los ricos, y son abundantes donde hay una amplia clase media.
Por ello, estudiantes valencianos del Club Universitario Carel han venido realizando durante distintos años tareas solidarias en el orfanato Grasu Berna Ciemats  de Cesvainne (Letonia). Junto a ellos, han participado también universitarios holandeses, lituanos y letones, con un ambiente internacional muy positivo para todos.
Los voluntarios, en torno al medio centenar en total, han estado desarrollando tareas de reconstrucción de instalaciones deportivas, llevando desde Valencia  todo el material necesario, desde los elementos para montar porterías hasta pinturas para hacer las líneas de las canchas. También se ocuparon de la construcción de una granja para animales domésticos con un vallado en un recinto habilitado para el ganado que se encuentra al cuidado de los chicos del orfanato. Además de estos trabajos, los universitarios organizaron y participaron en actividades deportivas y de tiempo libre dirigidas a los niños del orfanato con la aportación en 2005 de la Penya Valencianista Solidaritat de distinto material deportivo y medio centenar de equipaciones completas del Valencia que hicieron muy felices a los niños. Estos voluntarios ayudaron del mismo modo en las tareas de restauración de un caserón en el que se desarrollan actividades de pre-tecnología y manualidades con los chicos internos, además de contribuir a la creación de un vivero. Asimismo, la labor de los jóvenes universitarios también consistió en cortar y ordenar gran cantidad de leña para alimentar las chimeneas durante el invierno, drenajes de diversas áreas y accesos a viviendas, poner en funcionamiento un pozo de evacuación de agua, llevar a cabo los primeros pasos en la elaboración de una granja con diversas labores de jardinería.

Pero no faltó tampoco el elemento humano pues los universitarios compartieron parte de su tiempo con los niños del orfanato proporcionándoles así un clima óptimo para su desarrollo emocional, ya que muchos de ellos padecen carencias fruto de una infancia problemática. El objetivo de la granja escuela es formar a los jóvenes en las tareas agrícolas que constituyen la base de su economía, así como proporcionar un foco de desarrollo local a través del turismo rural y la recuperación de especies animales autóctonas. ¿Quién le pone fronteras al valencianismo solidario? Nosotros no.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 28 DE OCTUBRE.

LAS CHICAS TAMBIÉN JUEGAN AL FÚTBOL.

La República de Mali limita al norte con Mauritania y Argelia, al este con Níger y Burkina Faso, al oeste con Senegal y al sur con Guinea y Costa de Marfil. Tiene una población de unos veinte millones de habitantes y el idioma oficial es el francés. La gran mayoría de la población profesa la fe islámica por lo que el Islam ha influido su historia y su cultura. Las relaciones entre cristianos y musulmanes han sido generalmente buenas y por eso muchas escuelas católicas han acogido a grupos de jóvenes musulmanes que acuden regularmente a ellas.
El centro de promoción femenina de Segou es una institución dirigida por las religiosas de María Inmaculada cuyo objetivo es la promoción de la joven más necesitada en el interior de un país africano singular como Mali y estos centros tratan de promover la formación integral de las jóvenes y las preparan para participar activamente en la transformación de su sociedad. Para favorecer el crecimiento y madurez de estas mujeres las educan en su dimensión social y promueven su inserción en el mundo de forma responsable y constructiva, pero también fomentan el desarrollo de su dimensión ética y les ayudan a descubrir y potenciar sus posibilidades físicas e intelectuales. Educarlas para la libertad, la justicia, la solidaridad y la paz, como valores que enriquecen la acción educativa, es un objetivo paralelo a la acogida, amor al trabajo, honradez, gratuidad y compromiso. Así, orientar, acompañar y educar a las jóvenes para superar las dificultades y desarrollar sus capacidades es todo un logro en esta comunidad.
El centro consta de una residencia donde se acoge, anima y ayuda a la joven en su formación humana y cultural creando un ambiente cálido familiar y fraterno. El centro cultural donde se forman se compone de un lugar para la alfabetización donde se les ofrece la posibilidad de aprender a leer, escribir y hasta adquirir una cultura general básica que les ayude a defenderse en la vida. Por la mañana se les da enseñanza teórica de distintas asignaturas y por la tarde se hacen trabajos prácticos de ganchillo, bordado y otras materias. La formación en corte y confección dura tres años y se les dispensa un diploma reconocido oficialmente por el Estado. Tras su formación, la escuela ayuda a las jóvenes a comprar una máquina de coser para que puedan trabajar por su cuenta en sus casas. La escuela de enfermería también consta de una formación que dura tres años y al finalizar se les expide un diploma para poder trabajar a nivel nacional. Las beneficiarias directas de la escuela son aproximadamente unas 250 y los los beneficiarios indirectos son todos los que en la escuela tienen un puesto de trabajo y la sociedad en general que ve aumentar su desarrollo económico y social a la vez que ve disminuir el índice de analfabetismo existente.
Como todos esos valores que hemos comentado también son los nuestros, es por ello por lo que en febrero del año 2008 se pidió a la Penya Valencianista per la Solidaritat fondos para la adecuación de un espacio del centro donde se construyó una pista polideportiva, vestuarios, una tribuna y un escenario para actos culturales. La rehabilitación contemplaba también un espacio cubierto para poderse proteger en los días del calor más violento. Disfrutar del deporte es una petición insistente por parte de las alumnas porque les da una visión diferente de la vida, les hace vivir valores y les permite compartir una actividad en la cual ellas interactúan y crecen juntas. Una vez más, la Penya Valencianista per la Solidaritat demuestra que no hay barreras de género y que el deporte nos humaniza y nos hace ser mejores.

lunes, 16 de octubre de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 14 DE OCTUBRE.


MADAGASCAR EN NARANJA Y NEGRO.
Madagascar es uno de los países más pobres del mundo. A pesar de los altos precios de la vainilla, producto local estrella, el promedio de ingresos al día es inferior a un dólar, mientras tanto el 70 % de los malgaches viven por debajo del umbral de la pobreza. No podemos quedarnos con que sea sinónimo de películas de animación, atracciones turísticas y fauna espectacular, pues su situación real, sin importancia geoestratégica, es la de que no recibe atención de otros países pese al hambre generalizada, el aumento de la pobreza y las enfermedades infecciosas. Algunos índices socioeconómicos son desalentadores pues la esperanza de vida de los veinte millones de malgaches es de 56 años y la mitad de ellos no tiene acceso a fuentes de agua potable.
Nos remontamos por tanto a octubre del año 2007 para ver la alianza de la Penya Valencianista per la Solidaritat con la ONG local Amigos de Bel Avenir y llevar a cabo el proyecto de construir un centro educativo deportivo y medioambiental en un pueblo costero llamado Mangily  que se sitúa a 40 kilómetros al norte de la zona de Tulear. José Luis Guirao es un gaditano casado con una malgache que durante cinco años estuvo consiguiendo el alivio de la vida de miles de niños en Tulear comandando esta institución.
El proyecto consistió en llevar a un grupo de setenta niños que fueron los beneficiarios de una semana de ocio deportivo que permitió la integración de los niños desfavorecidos y aportó una alternativa creíble a la realidad diaria de la venta ambulante, la prostitución infantil y el vagabundeo, dando posibilidad de que participaran en torneos semanales de fútbol, baloncesto y voleibol, e incluso actividades culturales añadidas como el cine forum. Los niños fueron sensibilizados en temas de higiene diaria, cosa muy necesaria en aquel lugar, respecto al medioambiente el VIH, el paludismo, los derechos de los niños y la igualdad de género. Los animadores malgaches que aportó la ONG Bel Avenir, junto con técnicos de la propia institución, se encargaron del desarrollo del proyecto cuyo objetivo principal fue ofrecer a los niños desfavorecidos del sur de Madagascar una alternativa de ocio positivo a través del deporte. La aportación económica realizada por la Penya Valencianista per la Solidaritat se destinó a la compra de material deportivo, la construcción de las pistas deportivas y los gastos generales de los niños que incluyeron su transporte, su comida, su material de limpieza y sus gastos de mantenimiento.
Aparte de ofrecer apoyo pedagógico a las escuelas públicas e instituciones que trabajan con los niños marginados, las actividades deportivas fomentan el espíritu comunitario y el intercambio de culturas de más de 3.500 niños, por lo que también la creación de ocho puestos de trabajo animó la voluntad que tenemos para que la economía local se beneficie de este impulso. Los beneficiarios son, como decimos, los círculos cercanos a dichos niños, escuelas y demás instituciones junto con voluntarios extranjeros. Un tema no menos importante es la viabilidad del proyecto una vez finalizada la ayuda externa, que se resolvió gracias a que esta ONG, fuertemente implantada en el país, tuvo unas actividades generadoras de ingresos que le permiten su supervivencia y su autonomía dentro de un país que perenniza a largo plazo una gran parte de sus actividades.
Esta isla también sorprende porque la aldea que da nombre al Parque Nacional de Andasibe tiene un campo de fútbol roído por la humedad del Indico pero, en este trasfondo de tristeza, su equipo local viste con equipaciones impolutas de naranja y negro. Cuando nos acercamos, no hay duda; La Penya Valencianista per la Solidaritat también ha equipado a sus jugadores.

sábado, 30 de septiembre de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 30 DE SEPTIEMBRE.


QUINCHIA, BALONES CONTRA PISTOLAS.

Quinchia es un lugar ubicado al noreste del departamento de Risaralda en la zona de Victoria con una altura de 1825 metros sobre el nivel del mar. En esta parte tan deprimida de Colombia nos encontramos en el año 2010 con la severa falta de un lugar donde se pudieran desarrollar prácticas deportivas, recreativas y de esparcimiento del tiempo libre para los niños. Su ausencia hizo que muchos de ellos se vieran tentados a involucrarse en actividades de narcotráfico, violencia o prostitución infantil. Dentro de la problemática del conflicto colombiano la violencia que percibían a diario esta población los convirtió en el eslabón más vulnerable de la cadena humana por la presencia de los grupos armados ilegales además el problema del desplazamiento forzado de la mayoría de las familias, causando un verdadero trauma a los niños que en muchos casos se añadía al maltrato infantil. La falta de educación sobre los derechos humanos y sobre todo de la niñez dentro de la comunidad agravó este problema.
Esta zona del municipio es conocida como el “caguasito” ya que gran cantidad de la población fue desplazada por la fuerza por los grupos armados dentro del conflicto colombiano. Las poblaciones sufren por tanto de mucha pobreza debido a la dificultad de los terrenos que tienen para ejercer las diferentes actividades agrícolas y obtienen su sustento económico a través de la caña, la panela y el café. La mayoría de las familias son muy numerosas por lo cual muchos de esos niños no tienen ninguna educación académica y reciben poca o ninguna atención por parte de sus padres a lo que se añade una malnutrición alta por la falta de recursos.
La Penya Valencianista per la Solidaritat, aliada con la O.N.G. Nukanti Foundation for Children, organización sin ánimo de lucro establecida en el estado norteamericano de Georgia  cuyo objetivo principal es ayudar a los niños víctimas de una violencia extrema a través de las artes y el deporte, incluyendo escuelas de capoeira y fútbol, estableció un acercamiento con las autoridades competentes para garantizar en esta zona del municipio una cancha de fútbol. Era nuestro objetivo implicar a todos los agentes que se iban a beneficiar de esa acción y por ello se concienció a la comunidad, quiénes estuvieron de acuerdo para contribuir con el cuidado y mantenimiento de la cancha. Para el desarrollo de este campo de fútbol se contó con el aporte logístico de la comunidad y el campo de fútbol se hizo con unas medidas de 90 m de largo por 45 metros de ancho, un marcado con líneas visibles y las áreas y los círculos con las medidas necesarias conforme a la reglamentación.
Un obstáculo añadido fue la poca credibilidad que tenía la comunidad respecto a ciertas desilusiones ocasionadas por otros organismos que allí habían acudido ofreciendo servicios que antes no existían con lo cual complementamos la construcción de la cancha con la socialización por medio de talleres y actividades, programas deportivos, charlas, encuentros, intercambio de experiencias, talleres pedagógicos, realización de campeonatos, entrenamientos y festivales deportivos. El hecho de que la comunidad de Veracruz se comprometiera a realizar el mantenimiento de la cancha responsabilizándose de podar el césped, revisar los filtros y de marcar y retirar constantemente el ganado que allí podía entrar hacía que este proyecto fuese un proyecto de implicación global por parte de voluntarios. El número de destinatarios de esta acción se estimó en unas 300 familias que comprobaron que el valencianismo solidario no tiene fronteras.

jueves, 21 de septiembre de 2017

SERIE SOLIDARIA DE SUPERDEPORTE. 16 DE SEPTIEMBRE.


UN GRAN VALENCIANISTA.
El padre Agapito Elá Obono es un tipo singular. Él es un sacerdote guineano que estudió en Valencia pues tiene en nuestra ciudad familia. Aquí se aficionó a nuestro equipo y se convirtió en uno de sus más fieles seguidores. Cuando acabó de estudiar Teología regresó a su país y se encargó de un colegio en medio de la selva de Ebebiyin que carecía de los recursos más básicos. Mantuvo al mismo tiempo la relación de amistad fraternal que había trabado con Vicente Ferrer. Corría el año 2006 cuando le conocimos y su energía y compromiso nos conmovió desde el primer momento. Él nos transmitió que en el lugar donde trabajaba no disponían de luz y que podíamos hacer mucho por conseguir que se hiciese la luz en plena selva guineana. Los chavales de su colegio, al poco tiempo, ya podían disfrutar con luz eléctrica todo aquello que hasta ese momento había permanecido en la oscuridad o la penumbra, y esta fue la primera aportación que la Peña Valencianista per la Solidaritat aportó a su proyecto con la dotación de los generadores necesarios y equipos informáticos. Pero aquello no podía parar ahí.
La realidad deportiva de su comunidad era igualmente precaria. Muy cerca de su escuela, la escuela José Sisono, existía un terreno salvaje en mitad de la selva en el que pocos podían imaginar que se pudiese practicar decentemente algún tipo de deporte. En el año 2008 nos pusimos manos a la obra con la ayuda de un tractor y la fuerza manual y la ilusión de amigos y vecinos de esta provincia guineana de Kie Ntem. Hoy en día este es un campo de fútbol entre palmeras que cuenta con todos los “recursos” como un marcador manual y unos vestuarios con duchas en el que un centenar de chavales no solo practican deporte sino que sueñan y luchan por una vida mucho mejor.
En nuestra zona de confort occidental, en esta Europa feliz, pocos podemos imaginar cómo la precariedad del transporte hace que muchos de estos chavales tengan que recorrer 30 o incluso 40 km caminando para poder jugar al fútbol. Esto es lo que sucede incluso hoy y esta realidad nos hace ver y comprender fácilmente que la magia y la fuerza del fútbol no solamente cambia vidas sino que es el motor de explosión de cambios sociales profundos.
El padre Agapito es el verdadero líder de esta comunidad y su condición de párroco y fundador de la escuela de fútbol “Junior Peñista” hace que muchas de sus facetas sean imprescindibles para la buena marcha de este proyecto. La escuela de fútbol cuenta con tres equipos; uno de más de quince años, uno de chavales con menos de quince años y un equipo de chicas. En su despacho no faltan las camisetas del Valencia que en su día le llevamos, una bandera del club de Mestalla, fotografías de las múltiples visitas que hizo a Paterna donde pudo fotografiarse con los mejores jugadores y unos guantes firmados por Santiago Cañizares que es su verdadero ídolo junto con nuestro gran David Villa.
Antes de ordenarse sacerdote, Agapito Ela Obono era jugador de la selección guineana de fútbol. Se exilió durante la primera dictadura guineana (la de Francisco MacÍas) y regresó a Guinea en 1980, fecha a partir de la cual ha tomado postura reiteradas veces en defensa de los derechos humanos y ha sido detenido por ello. Desde aquí, la Penya Valencianista per la Solidaritat quiere manifestar su respeto por todos aquellos que hacen de la lucha por la Justicia su compromiso.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 1 DE SEPTIEMBRE.

EL MESTALLA SANTA FE DE LA LAGUNA.

Uno de los primeros proyectos que desarrollamos fue allá por 2004 en México. Nos sorprendimos entonces de comprobar cómo aquellas comunidades jugaban a un juego prehispánico denominado “guau guau”, deporte similar al polo que persigue una pelota en lugar de con caballos con llamas. Muchos de sus jóvenes practicaban el baloncesto pero se inclinaron rápidamente por el fútbol por influencia internacional. La presencia del Valencia en la zona de Morelia se traduce en un torneo con participación de 16 equipos, entre ellos el denominado Valencia, que juega con un plantel de 22 jugadores en torneos regionales. Es importante mencionar que el lugar donde se ubica el campo deportivo es conocido como también como “Valencia”.
Desde la década de los 90 ha surgido un gran interés por el deporte y su desarrollo en México, siendo el fútbol uno de los deportes universales que se vive con pasión. El proyecto en que nos involucramos tenía como objetivo fundamental abrir un espacio deportivo para futuros futbolistas indígenas, así como evitar el consumo de alcohol o drogas que era una realidad masiva en ese entorno. Formar futbolistas de esas comunidades y enrolarlos en el club más cercano como era el Monarcas Morelia motivó enormemente a los integrantes del proyecto. Para tener éxito en el ámbito deportivo valoramos varios factores que introdujimos como una adecuada alimentación y técnicas que propiciaron un estado físico y mental tranquilo que facilitaba una correcta nutrición. En aquel momento, las comunidades indígenas menos desarrolladas de la zona de La Laguna se veían marginadas también por la falta de apoyo institucional. El querer acceder al ámbito futbolístico se veía imposibilitado por unas condiciones económicas y sociales que no les permitía acudir a una institución de enseñanza y además su lengua materna no les permitía comprender el castellano. Por esto se intentó luchar contra estos factores, lo que permitió a alguno de ellos engrosar los talentos de Santa Fe de la Laguna, localidad que tenía una población aproximada de 8000 habitantes distribuidos en ocho barrios, siendo una de las principales actividades la de la alfarería, seguida por el comercio y la agricultura
El objetivo de este proyecto se centró por tanto en la construcción de una infraestructura para la práctica del fútbol que atendía a niños de 6 a 12 años y la formación de una escuela de fútbol comunal para conseguir el aprendizaje de una forma recreativa. Santa Fe de la Laguna es una de las comunidades indígenas más marginadas por lo que el convenio de colaboración de la Penya Valencianista per la Solidaritat con el Centro de Apoyo al Desarrollo de la Mujer Purépecha de Michoacán para la mejora del campo de fútbol Mestalla Santa Fe de la Laguna mejoró la situación deportiva de los jóvenes purepechas que viven en la comunidad y fue uno de los bautizos de agua solidarios ya hace más de diez años, tiempo en el que hemos demostrado que otro valencianismo, solidario, comprometido, enérgico y combativo, es posible. 5000 ciudadanos, de los cuales un tercio son niños y adolescentes, se beneficiaron de la infraestructura del campo de fútbol de esta comunidad que se encontraba en una situación de abandono y que, tras nuestra intervención, lució como ejemplo orgulloso del deporte local.

domingo, 20 de agosto de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 18 DE AGOSTO.


FÚTBOL CONTRA LA LEY DE LA CALLE.

Desarrollar en las calles acciones educativas, deportivas y de utilización adecuada del tiempo libre para los niños, adolescentes y jóvenes, se ha mostrado un medio muy adecuado para potenciar sus capacidades, elevar su autoestima, fortalecer su identidad y prevenir el proceso de acomodo en el consumo de drogas y la participación en conductas infractoras. El modelo de la Penya Valencianista per la Solidaritat ha sido tradicionalmente consolidar una escuela de fútbol buscando un compromiso social de los padres, los dirigentes deportivos y la comunidad.  Siguiendo este criterio, en el año 2008 participamos en el PROYECTO DE APOYO AL FUNCIONAMIENTO DE LA ESCUELA DE FÚTBOL GOL A.S.O. SALESIANO EN LA CIUDAD DE QUITO promocionó a los jóvenes deportistas de los diferentes clubes de la ciudad en un reto estimulante como era, al mismo tiempo, formular y ejecutar un plan de formación basada en la construcción de la identidad y dignidad de los jóvenes y en el desarrollo de su autoestima. La valoración crítica del trabajo con base en valores cristianos se resuelve en el propio grupo con las aportaciones de los jóvenes participantes que se reúne periódicamente y evalúa el desarrollo del proyecto. Además se mejoran las condiciones sanitarias mediante técnicas de salud preventiva y se consolida la promoción deportiva de los jóvenes en el ámbito deportivo de la zona de Esmeraldas y, por extensión, de todo el país.
Como resultado de este esfuerzo, se ha conseguido fortalecer los aspectos físicos y técnicos de los niños que participan en la escuela de fútbol mediante los entrenamientos regulares y la participación en diferentes campeonatos. Los entrenamientos se ejecutaban cuatro veces a la semana para hacer una evaluación del nivel de aprendizaje técnico de cada joven. Los principales problemas que se detectaron en los entrenamientos eran de inasistencia y el atraso de los chicos. Estos eran paliados con la mejora de la autoestima, lo que elevaba sus niveles de responsabilidad y el entusiasmo por aprender y mejorar su situación vital. El hecho de que los integrantes del proyecto participaran en los diferentes campeonatos provinciales y recibieran becas escolares y de aprendizaje facilitó enormemente su inserción escolar y posibilitó su reeducación y reforzó el acompañamiento familiar.
Durante el período, 93 niños, niñas, adolescentes y jóvenes, participaron en la propuesta deportiva. La cobertura de la escuela de fútbol se amplió a todas las zonas de intervención del proyecto por cuanto antes estaba ligada al área de “chicos de la calle” y se amplió a otros chicos y chicas para facilitar la integración y huir de la creación de ghettos humanos con la aportación de un nuevo entrenador y el apoyo de dos voluntarios de la comunidad.

El coordinador del proyecto por nuestra Penya Valencianista per la Solidaritat fue Norberto Rius y la contraparte de este proyecto fue la “Fundación Proyecto Salesiano” para la erradicación de los chicos de la calle, que tienen sedes en Quito, Santo Domingo de los Colorados y Esmeraldas. Las circunstancias en las que viven estos niños de la zona de Esmeralda es su origen en familias de escasos recursos económicos que viven en la miseria, en medio de violencia producida por el maltrato físico y psicológico o sometidos a un ambiente que los empuja al trabajo prematuro en las calles y a un proceso de falta de oportunidades y a la exclusión social. Superar la violencia callejera es el reto en el que deben aprender a vivir en las calles adolescentes y jóvenes. Estas calles son un peligro pero, por otro lado, son un fuerte atractivo para ellos porque allí se sienten poderosos por lo que debemos intentar evitar comportamientos que los conviertan en transgresores pues se van a convertir en un constante peligro social. Nuestra Penya, una vez más, implicada y mejorando las cosas.

sábado, 5 de agosto de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 4 DE AGOSTO.

POR LOS NIÑOS Y JÓVENES DE BENIN.
Benín es un país africano muy dependiente de los precios del algodón, su principal producto de exportación, y manifestación de su débil economía pues todavía está basada principalmente en la agricultura. La escasez o ausencia de materias primas geoestratégicas ha permitido al país desarrollarse en relativa paz, principalmente bajo la esfera de influencia francesa, si bien en la actualidad las fuertes inversiones chinas en la zona han cambiado este escenario. Una renta per cápita de 1.500 $, una esperanza de 59 años, un índice de alfabetización de un 35% y una incidencia del SIDA en la población de un 1,2%, entre otros factores, lo sitúan entre los veinte países más subdesarrollados del planeta, aunque al menos la mayor parte de la población tiene acceso a alimentos básicos.
En cualquier caso, la situación sigue siendo muy precaria, especialmente para las mujeres y los niños menores de cinco años, que apenas tienen acceso a servicios sanitarios y de educación, acentuándose la precariedad en las zonas rurales. Benín es así uno de los países más pobres del mundo ya que más del 30% de su población vive por debajo del umbral de pobreza. Las zonas rurales la sufren en mayor medida que las urbanas. Tres de cada cinco benineses afirman que sus condiciones de vida son desfavorables y los continuos desastres naturales que afectan el país hacen que la vida de los benineses sea aún más dura. En 2010, Benín sufrió la inundación más devastadora de su historia, lo que ocasionó aún más dificultades en el bienestar de sus habitantes.
La tasa de mortalidad infantil es especialmente elevada en Benín, y las estadísticas ponen de manifiesto que el 15% de los recién nacidos tienen un peso inferior al normal. A pesar de que, la situación ha mejorado, los niños benineses todavía sufren de forma continua enfermedades que, en ocasiones, son mortales, como la malaria, el SIDA, enfermedades de tipo respiratorio, o incluso diarrea. Además, las infraestructuras y el personal sanitarios del país son insuficientes.
Tema aparte es el de la mutilación genital que sufren las niñas. Esta práctica aún existe en algunas regiones de Benín y las condiciones de precariedad y falta de higiene en que estas circuncisiones se llevan a cabo, conllevan, a menudo, graves consecuencias en la salud de las jóvenes. Este procedimiento desemboca, con frecuencia, en infecciones, hemorragias y otros problemas de salud más graves. Tampoco faltan creencias que fomentan prácticas crueles e inhumanas hacia los niños en determinadas zonas. De acuerdo con estas costumbres, si un niño nace con alguna deformidad, si una madre muere durante el parto, o incluso si un bebé nace en posición de nalgas, se considerará que el niño está maldito. A estos niños les aguarda un destino fatídico, puesto que se les considera anormales y son entregados a verdugos.
No menos llamativo es el asunto del matrimonio infantil. Más de una tercera parte de las niñas de Benín son obligadas a casarse antes de cumplir los dieciocho años. Además, son educadas desde muy jóvenes para cumplir su futuro papel de esposas. A menudo, estos matrimonios afectan a la salud de las niñas, puesto que aún no comprenden todo lo que el matrimonio implica. En Benín, el 40% de los nacimientos no se registra de forma oficial. Estos niños no poseen, por lo tanto, ni identidad oficial ni nacionalidad. El abandono de niños no está tipificado como delito y la trata de menores y la explotación infantil se encuentran a la orden del día.
Nattitingou, con 112.000 habitantes, es capital de la provincia de la Atadora que se encuentra al noroeste de Benín, a más de 600 km de Cotonou que es la ciudad más importante con puerto de mar del país. La parte norte está mucho más afectada por la pobreza por su lejanía con el único puerto de mar por lo que se considera fundamental la construcción de instalaciones deportivas para ofrecer alternativas y facilitar el desarrollo físico y mental de los niños y jóvenes y conseguir que ocupen su tiempo libre haciendo deporte. Así en febrero de 2008 nuestra Penya Valencianista per la Solidaritat concedió una importante cantidad para financiar el proyecto “Formación Deportiva y Construcción de un Campo de Fútbol en el Colegio de Educación Secundaria de San Agustín”. Este proyecto benefició a 500 niños y niñas alumnos del propio colegio pero el campo también es utilizado en horas extra escolares por la población del entorno. Con esto demostramos que la solidaridad valencianista es mucho más que solo una bella ambición.

domingo, 23 de julio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 21 DE JULIO.


POR LOS NIÑOS DE LA PÓLVORA.

Son aproximadamente diez mil los niños que se dedican a la fabricación de cohetes en viviendas dispersas de 38 comunidades de las aldeas de San Juan Sacatepéquez en Guatemala. Son “los niños de la pólvora”, como se conoce a quienes se ven obligados en su precariedad a coquetear desde temprana edad con los explosivos y se acentúa por la mayor demanda por las fiestas de fin de año. En esta estadística macabra se cree que de dos a tres niños por casa trabajan en la elaboración de cohetes, bombas y luces. Los empleadores de los niños aprovechan su destreza manual, que es más desarrollada en los pequeños para el amarre de los cohetes, además de que los ven como una fuerza laboral poco conflictiva.
En otras comunidades, ellos impregnan los hilos con un líquido viscoso preparado con nitrato de potasio, yuquilla y carbón, para las mechas, que es altamente inflamable, al igual que la pólvora. Vincular a la niñez con esa actividad viola el convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil, la Convención de los Derechos del Niño y la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia. La materia prima para la fabricación de cohetes, bombas y morteros la obtienen al mezclar clorato de potasio, aluminio, azufre y rojo, materiales altamente inflamables. La pólvora, al igual que las mechas, explotan por una fricción, por el calor o simplemente al dejarlos caer. Obvio es decir que trabajan sin medidas de protección ni lugar adecuado para almacenar de manera blindada y segura la pólvora o nitrato, por lo que  la escasez de empleo obliga a los pobladores a dedicarse a esa actividad.

El campo de fútbol Laguna de San Miguel en San Juan Sacatepequez de Guatemala se inauguró el día 4 de diciembre ya que en junio del año 2004 la Penya Valencianista per la Solidaritat aportó los recursos económicos para la promoción del deporte en cuatro escuelas guatemaltecas mediante la construcción de un campo de fútbol comunitario. De esta manera, contribuyó al proceso de erradicación del trabajo infantil que en estas comunidades estaba desarrollando la Organización Internacional del Trabajo, entidad perteneciente a la Organización de las Naciones Unidas. Con motivo de esta donación, la Municipalidad de San Juan Sacatepequez, la Confederación Deportiva autónoma de Guatemala y la Asociación de apoyo integral junto con la Penya Valencianista per la Solidaritat unieron sus fuerzas para desarrollar una iniciativa que permitió que las actividades deportivas fueran la mejor estrategia para prevenir y erradicar el trabajo infantil de la actividad pirotécnica mediante los recursos deportivos. Tras acordar cuál iba a ser la aportación de cada uno de los actores de este convenio, la Municipalidad aportó recursos económicos que se sumaron a los donados por la propia Peña valencianista para la construcción del área de vestidores, la introducción de una red de servicios de agua potable, el ajardinamiento de las áreas verdes del campo y otros servicios añadidos. La Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala por su parte inició la instalación de los marcadores y las pancartas y gestionó la participación de importantes jugadores nacionales de fútbol como fueron Juan Carlos Plata, Manuel Funes y el árbitro Carlos Batres. Este fue durante el partido de la inauguración oficial del campo de fútbol el encargado de sacar la necesaria tarjeta roja al trabajo infantil. Por otro lado, la Confederación Deportiva Autónoma de Guatemala con el patrocinio de empresas nacionales llevo unidades móviles que difundieron este gran evento comunitario y además se hicieron eco de la entrega de trofeos y premios para los cuatro equipos participantes. En suma, otro triunfo más para nuestras vitrinas solidarias del mejor valencianismo.

domingo, 16 de julio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 7 DE JULIO DE 2017.


FÚTBOL Y EDUCACIÓN CONTRA LA DROGA.

Las religiosas Teresianas viven dedicadas a la educación integral de los jóvenes en situaciones de extrema pobreza y han gestionado en Uruguay proyectos subvencionados por la Generalitat Valenciana y también con los gobiernos de Navarra y Madrid por lo que su trayectoria es bien conocida.
Uno de sus puntos de actuación es Rocha, uno de los 19 departamentos de Uruguay, ubicado al este del país y con costa recayente al Océano Atlántico y  frontera con Brasil. Sus paisajes varían desde la playa oceánica a las sierras, los montes de palmeras y de ombúes, lagunas y humedales considerados Patrimonio de la Humanidad. En suma, un territorio adecuado para el turismo, tanto de balnearios como rural e histórico. Las actividades municipales absorben una cantidad importante de empleados pero la falta de recaudación de los impuestos en una serie de años de recesión económica hace que dichos empleados cobren sus sueldos de forma muy retrasada por lo que se ven afectados por cortes de luz, agua o teléfono al no dar cumplimiento a sus pagos así como la pérdida de las viviendas compradas a crédito. Durante años funcionó a 27 km de la capital una fábrica elaboradora de pescado pero esta cerró dejando una población desocupada flotante. La instalación de una planta elaboradora de harina de pescado ha dado trabajo a una cantidad reducida de personas pero no ha resuelto el problema. El turismo de balneario proporciona trabajo durante un mes y medio para paliar la mano de obra desocupada que hay. Desde el punto de vista social esta es una sociedad con características rurales con una clase media afectada por esta situación económica y una mayoría empobrecida hasta la miseria que sobrevive como puede generando así una situación de inestabilidad social, de inseguridad por los constantes robos y asaltos que era desconocida hasta ahora en una ciudad de por sí tranquila y conservadora.
Consciente de esta realidad el  colegio Liceo San José de las teresianas presentó a caballo del 2006 y el 2007 una propuesta de construcción de unas instalaciones deportivas que pretendían acondicionar y mejorar toda la parte deportiva del centro para que niños, adolescentes y jóvenes tuviesen la posibilidad de practicar fútbol, voleibol, basket y educación física en general. Se necesitaba acondicionar el piso de la cancha ya existente, comprar redes y comprar determinado material deportivo que fue financiado por la Penya Valencianista per la Solidaritat.
Sus beneficiarios eran niños y adolescentes carenciados por su situación económica que no podían acceder a otros centros y que se veían así privados de practicar deporte. A ese colegio en primaria atienden a 174 niños en grave riesgo en todos los sentidos por la situación de posible abandono. Esos niños  permanecen en el colegio 8 horas durante 11 meses al año y es el lugar donde muchos almuerzan, desayunan y meriendan, es decir donde pasan su vida. A esta cifra se agregan los 220 más que son adolescentes y que, sin estar en situación extrema de pobreza, tampoco pueden acceder a otros lugares para realizar deporte en la educación integral que desde los valores de formación cristiana propugnan las religiosas teresianas que rigen el centro. Ser solidarios, compartir la autoestima, trabajar en equipo y tener momentos de esparcimiento evolucionando su desarrollo físico  y alejándose de las tensiones que muchos de ellos viven en sus familias hace que aparten de sí el riesgo del consumo de drogas. Los destinatarios indirectos fueron además 200 familias del barrio y alrededores que se acercan al colegio demandando educación, formación, actividades deportivas y lúdicas e incluso servicios sanitarios básicos.   La solidaridad se da cuando dos o más personas se unen y colaboran mutuamente para conseguir un fin común. En la Penya Valencianista per la Solidaritat somos muchos

martes, 27 de junio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 23 DE JUNIO.




LOS CAMPEONES DE LA LIGA LIGABA BEYENE.

En la Penya Valencianista per la Solidaritat nos gusta formar parte de equipos ganadores. Más bien es nuestra vocación. Y con esos equipos exploramos los mejores terrenos de juego para dar lo mejor de nosotros mismos. Ocupar nuestra demarcación ideal, en esa zona cero donde se crea el juego, nos sentimos cómodos. Pero también siendo acompañados por otros actores que propicien jugadas en las que intervenir. Etiopía es uno de ellos y ocupa el lugar 173 de 187 países en el macabro ranking de los países más pobres del mundo. La corrupción, la desigualdad de género, las enfermedades, el hambre, el bajo nivel educativo como consecuencia del abandono escolar y la saturación de las aulas propician todo eso.

La iniciativa de dos profesoras de la Universitat de València, María Luz Cardona y Belén Abarca, catedráticas de Química Orgánica, sirvió en 2007 para mejorar las condiciones de escolarización de la zona etíope de Soddo (Wolaitta). Y es que ambas viajaron por cuestiones personales y visitaron la escuela de educación primaria Ligaba Beyene, una de las más antiguas del sur de Etiopía y un referente en la zona. Estaba en condiciones precarias, desde su fundación en 1953 no había tenido ningún tipo de mantenimiento. Alrededor de 4.000 alumnos se veían obligados a convivir en aulas en ruinas con los estudiantes hacinados, sin mobiliario suficiente, ni pupitres, pizarras, etc… Sin apenas materiales didácticos, ni biblioteca, ni laboratorio, y con un gran terreno alrededor que no estaba acotado, suponía un verdadero peligro para los niños. Es entonces cuando se plantearon trabajar en la rehabilitación y equipamiento de la escuela solicitando proyectos de colaboración a la Universidad de Valencia a través de la comisión 0,7.

Las fases de su desarrollo fueron estas: 

1º. Construcción de un muro de protección para la escuela en junio de 2007 y la rehabilitación de las aulas en agosto de 2009 con su inauguración. Actualmente, el muro se usa como espacio educativo con rotulaciones como los alfabetos amhárico e inglés, la clasificación periódica de los elementos químicos y la estructura básica del corazón humano. Emocionante.

2º. Rehabilitación del edificio principal de la escuela en Julio de 2009.
Estos 4.000 alumnos entre 7 y 18 años, sus treinta y dos aulas y un equipo de personal docente de setenta y cinco profesoras y profesores que atienden con especial mimo a casi un centenar de estudiantes con necesidades especiales hacen de este un lugar donde se respira, una vez más, el valencianismo más feliz. 

3º. Dotación de material e infraestructura deportiva para los niños de la escuela Ligaba Beyene implementado por la Penya Valencianista per la Solidaritat en Junio de 2009.

4º. Amueblamiento del edificio principal en diciembre de 2011.

Además, otras instituciones se agregaron al proyecto para la donación de material para niños invidentes por parte de la ONCE, de la Fundación Cuadernos Rubio se obtuvieron cuadernos de matemáticas, la empresa Triton aportó botiquines y Luanvi material deportivo. Distintas entidades bancarias subvencionaron el traslado de dicho material y se produjo el hermanamiento con el colegio de educación primaria Cervantes de Valencia en el contexto de la celebración del primer centenario de su fundación. Así es como se consiguieron una fotocopiadora, medio millar de libros, material escolar relacionado con las matemáticas, material higiénico para las niñas en el periodo de menstruación y zapatos. Esta escuela tiene "un valor añadido" pues presta atención a niños con ceguera, sordera o discapacidad intelectual.


sábado, 10 de junio de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 9 DE JUNIO.


TENIS CONTRA LA POBREZA.

Si bien la mendicidad practicada por los niños, niñas y adolescentes en las calles de los principales centros urbanos de Paraguay parece ser la manifestación más representativa de la pobreza infantil, existen otras caras menos visibles que reflejan la exclusión social. La discriminación, la negación de derechos y la vulnerabilidad que castigan de manera particular a la niñez cuentan con el agravante de la reducida o nula capacidad de decisión que los pueda conducir hacia mejores condiciones de vida. A esto se une un conjunto de privaciones y situaciones desfavorables en las condiciones de vida de la niñez, como la falta de acceso a los servicios básicos, a la educación, vivienda, salud y protección social. Desde esta perspectiva, en nuestra década la pobreza castigaba al 45% de la niñez total del país y la pobreza extrema al 27% de la misma (más de 1.100.000 y casi 662.000 niños y niñas respectivamente). De los niños que habitaban en zonas urbanas el 34% (más de 450.000) vivían en condiciones de pobreza frente a más de 650.000 en iguales condiciones en el área rural (58%).
La situación de pobreza de la población infantil urbana ha mostrado en la última década una tendencia ascendente hasta llegar a un 34%. Comparativamente, la pobreza infantil en el área rural ha estado siempre por encima de la urbana. La tasa de las peores formas de trabajo infantil es de 19,4% de la niñez y la adolescencia. De entre éstos destacan los denominados «niños de la calle» pero también aquellos llamados «carriteros», niños expuestos a los peligros del tráfico, la violencia y las enfermedades e infecciones de toda índole, ya que “bucean” entre grandes moles de basura doméstica buscando baratijas o plásticos sin ningún tipo de protección.
Conscientes de esta realidad, la Penya Valencianista per la Solidaritat suscribió en agosto de 2009 un convenio anual por el que más de cuatrocientos niños tuvieron la oportunidad de aprender los golpes básicos del tenis, de los cuales cien participaron en minitenis y en cancha completa. Estos niños procedían de programas estatales de riesgo, otros de escuelas carenciadas y otros directamente de la calle o de las riberas de los ríos. Valores como la tolerancia, la no discriminación de género, el respeto a los rivales, profesores y compañeros, la disciplina, la higiene personal y la adaptación al medio fueron los objetivos perseguidos en una actividad que nos dio muchas satisfacciones.
Todos los participantes en este programa recibieron sus certificados en el torneo Clausura del proyecto "Tenis por igual". Esta iniciativa contó con el apoyo de la Secretaria Nacional de Deportes, Larissa Schaerer, de la Asociación Paraguaya de Tenis y con la presencia del ministro de Deportes, Paulo Reichardt,  el Viceministro de la Niñez y la tenista profesional paraguaya Rosana de los Rios. Esta nueva actividad impulsada por la Penya Valencianista per La Solidaritat demuestra que para la solidaridad no tenemos fronteras ni limitación de deportes.


viernes, 26 de mayo de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE 26 DE MAYO.


EN EL CAMPUS MARANATHA.

Un estudio de 2014 de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales reflejaba que uno de cada dos niños y niñas gitanos acudía a un centro preescolar o una guardería en la etapa de educación infantil. España, con un 78%, se encuentra en segunda posición, por detrás Hungría (83%) y por delante de Francia (58%), en cuanto a niños y niñas gitanos que asisten a preescolar o jardín de infancia. La participación en la educación se reduce considerablemente después de la enseñanza obligatoria. En este sentido, España registra un porcentaje muy reducido (3%) de población gitana, de entre 25 y 64 años, que ha completado al menos la educación secundaria. Y eso a pesar de que en la población gitana española la matriculación en educación primaria se encuentra generalizada, pero es a partir de los 15 años cuando el número de chicos y chicas gitanos escolarizados desciende de manera muy significativa.
Los resultados académicos en primaria y especialmente en secundaria son muy inferiores en comparación con el alumnado no gitano y los porcentajes de personas gitanas con titulaciones post-obligatorias son muy reducidos. Un 50% del total de la población con 16 años cursa bachillerato mientras que en la población gitana este porcentaje desciende de forma drástica a un 3,4%. A eso se unen los elevados porcentajes de abandono antes de haber completado la educación secundaria no obligatoria (63,7% de la juventud gitana entre 18 y 24 años abandona frente al 25% del conjunto de la población), pues una parte del alumnado no tiene recursos suficientes para costear materiales escolares o comidas. Además, la masificación y la falta de clases de apoyo hacen que los alumnos con más dificultades no puedan seguir el nivel del curso y se sienten discriminados. Fiel reflejo de esta situación la podríamos encontrar en el barrio de La Coma, mole superviviente bajo el estigma perpetuo de los bloques marginales y la población difícil. «De La Coma al retén, un santiamén», proclamaba una pintada en la pared en los años noventa.
Corría el mes de febrero de 2015 y la Penya Valencianista per la Solidaritat junto con la Asociación de Futbolistas Veteranos del Valencia se planteó contribuir a la formación de jóvenes gitanos y/o pertenecientes a grupos de exclusión social para luchar contra el abandono escolar y mejorar su rendimiento estudiantil. Para ello se realizó la primera edición de un proyecto piloto llamado “campus de fútbol Maranatha”, programa que duró un trimestre y en el que participaron quince jóvenes nacidos en los años 1999, 2000 y 2001 y que cursaban sus estudios en centros con problemas concretos como el I.E.S. Federica Montseny y el Vicent Andrés Estellés, de Burjassot, y el I.E.S. La Coma de Paterna. Así, los veteranos del Valencia entrenaron a los muchachos y éstos se comprometieron a mejorar su rendimiento escolar desarrollando doce sesiones de entrenamientos y tres “master class” dirigidas por el Presidente de la A.F.V.C.F, Fernando Giner. El proyecto fue una propuesta de la Asociación Maranatha a la Penya Valencianista per la Solidaritat a través de Antonio Salvador y Norberto Rius como conformadores del proyecto. Este convenio fue firmado por José Alfredo Maya, presidente de la Federación Maranatha de Asociaciones Gitanas, José María Tomás y Tío, presidente de la Penya Valencianista Per la Solidaritat, José Luis Zaragosí por la Fundación del Valencia (aportantes de equipajes) y Fernando Giner, presidente de la Asociación de Futbolistas del Valencia CF, acompañados por Ricardo Arias, Lluis Pascual y Arturo Boix.
El resultado de este proyecto fue que se consiguió trabajar la motivación a través del deporte, contando con la implicación de sus padres para, entre todos, crecer y compartir nuestros valores. Antes tenían que levantar a sus hijos de la cama para que estudiaran un poco. Después, el saber que si no estudiaban hacía que no pudieran entrenar con los cracks de nuestra historia hizo que el compromiso llegara por sí solo. Y otro milagro más: un equipo de chicas gitanas juegan a fútbol superando los recelos familiares…

lunes, 15 de mayo de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 12 DE MAYO.

EL DRAMA DE LOS ALBINOS EN SENEGAL.
Septiembre de 2013. Aunque ya entonces habíamos desarrollado distintas acciones de construcción de canchas deportivas y de envío de material para la práctica del deporte en Senegal había una realidad que nos preocupaba y que nos generaba una sensación muy amarga. Y esta realidad no era otra que la de los niños albinos en un continente en que la discriminación hace que sus condiciones de vida sean trágicas. Por si esto fuera poco, el clima cálido y soleado tiene un efecto muy negativo en su extremadamente frágil piel y en los ojos pues la constante exposición al sol les causa úlceras en la piel, ceguera y desencadena frecuentemente un cáncer que suele ser fatal. La única protección eficaz para su situación es el protector solar pero, desafortunadamente, por la falta de recursos la gran mayoría no puede obtenerlos.
El acceso a la atención médica es también muy difícil. Sin medios de protección, los niños sufren graves problemas debido a su exposición al sol. Los albinos tienden asimismo a abandonar la escuela antes de tiempo por su discapacidad visual... y esta se convierte en la cadena macabra de su palidez. Por eso desde la Penya Valencianista per la Solidaritat nos propusimos enviar lotes de gafas especiales de protección para la vista de estos niños, así como cremas solares que ejercieran de escudo de sus frágiles cuerpos. Por ello agradecemos a la empresa RNB de la Pobla de Vallbona su aporte solidario que hizo que la vida para estos niños fuese algo menos dura. Esta empresa fue fundada en 1989 por Vicente Ruiz y Romualdo Bertomeu. Porque esa también es nuestra Liga, la de la educación y el compromiso sanitario…
Según un censo elaborado ya en nuestro siglo, en Senegal habría albinos en todo el país. En lenguaje “wolof”, la palabra "poune" se utiliza para designarlos. Los albinos en Senegal son rechazados por una sociedad que los considera una maldición y son discriminados pues se cree que poseen poderes sobrenaturales por sus atributos blancos. Por ejemplo, en aquella mentalidad tribal se cree que tener  sexo con ellos va a curar enfermedades como el SIDA por lo que son víctimas frecuentes de abusos sexuales y las mujeres lo son de embarazos precoces. También allí, los albinos sufren violencia física y psicológica, incluyendo el asesinato, pues sus órganos se venden a precios muy altos y a menudo se encuentran cadáveres mutilados de estos africanos blancos.  Aunque la situación de estos no es tan grave como en países como Tanzania y Burundi,  también sufren masacres horribles y los asesinatos de niños albinos son también muy comunes por lo que no es extraño tener noticia de personas encapuchadas que circulan en 4X4 a través de Senegal a la búsqueda y captura de albinos para secuestrarlos, violarlos y ofrecerlos en sacrificio. Al ser blancos, la gente cree que se pueden contagiar si los tocan, por lo que su esperanza de vida apenas supera los 43 años de edad.
Se calcula que hay más de 10.000 albinos en Senegal, una cantidad casi ínfima en relación a otros países como Tanzania, pero también es muy elevada. Y es que la prevalencia del albinismo es superior en África al del resto del mundo por la consanguinidad y las relaciones sexuales entre familiares. Es habitual que existan matrimonios o descendencia entre parientes como un tío y una sobrina. Allí conocimos el caso de una mujer negra, madre de cinco niños albinos,  casada con un hombre negro que era su primo. Son los despectivamente llamados “fantasmas negros de piel blanca” a los que también la Penya Valencianista per la Solidaritat ha querido abrazar…


martes, 2 de mayo de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 28 DE ABRIL.



665 kilos de esperanza por un mundo mejor.

Estamos en marcha estos días para el envío de un cargamento de material escolar y deportivo con destino a los suburbios de la colombiana Cartagena de Indias, compuesto por 62 bultos y un peso de 665 kg, 665 kilos pues de esperanza en un mundo mejor. Porque el reto de la Penya Valencianista per la Solidaritat es apoyar el crecimiento de los niños en los lugares más remotos del mundo con el acompañamiento del escudo del murciélago, pero este es un eslabón inseparable de la educación en las aulas. A distancia luchamos por tener socios y adelantados estables que sean nuestros ojos y nuestras manos en procurarles un futuro mejor pues su presente no es el más óptimo y en el “Proyecto de la Clínica de lo Social del Colegio Mayor Bolívar” lo tenemos. Las instituciones educativas de un país como Colombia se han convertido en escenario de encuentro de niños, niñas y adolescentes que viven en carne propia realidades que los colocan en situación de riesgo y vulnerabilidad extrema. El desarrollo integral y la estabilidad emocional de los niños y niñas para asumir el proceso de enseñanza y aprendizaje deben verse complementados con hábitos de higiene, alimento y respeto, sin los cuales el resto está condenado a fracasar. Los factores que defendemos en esta educación de la primera infancia son la alimentación y la nutrición, la ausencia de violencia, el evitar el consumo de sustancias sicoactivas, la educación sexual, la coeducación y el papel activo de la familia y las redes de apoyo.
La educación de la primera infancia porque integrarnos ya en el grado obligatorio de educación preescolar hace que los niños asuman un modelo pedagógico muy diferente que favorece los procesos de desarrollo de los niños de los barrios más marginales. La alimentación y la nutrición es relevante pues los bajos ingresos de las familias más pobres no les permiten cubrir la totalidad de las necesidades nutricionales ya que un 15% de la población infantil menor de cinco años sufre de desnutrición crónica y  presenta una estatura inferior para la edad que les correspondería. La ausencia de violencia se identifica con el maltrato infantil, la violencia intrafamiliar, el trabajo infantil, la violencia escolar y el desplazamiento forzado a causa de las guerrillas y otros factores urbanísticos. En relación con el trabajo infantil, 1.400.000 niños entre 12 y 17 años trabajan en las labores más insospechadas. Y en cuanto al desplazamiento forzado, casi un millón de niños fueron obligados a desplazarse. No menos importante es el “matoneo escolar” o “bullying” como agresión constante de un estudiante ‘dominante’ sobre otro ‘dominado’ que genera secuelas en los implicados y en quienes están cerca. Aunque no es común que la intimidación escolar lleve a extremos fatales como el suicidio, sí desemboca frecuentemente en desórdenes graves como depresión, ansiedad, inseguridad, actos de venganza violenta, bajo rendimiento académico y deserción escolar de las víctimas.
Además, el consumo de sustancias sicoactivas es causa de absentismo en una tendencia macabra a consumirlas desde la más temprana edad. La educación sexual debería incidir en el ingente número de adolescentes que ha tenido un parto especialmente en la zona rural. De igual manera, los abortos, las enfermedades de transmisión sexual y el SIDA en los adolescentes son aspectos que castigan sus vidas. La coeducación quiere eliminar las barreas de género porque aún sobreviven prácticas y estereotipos que colocan a las niñas en inferioridad cultural y humana. Respecto a las familias es indudable que el aprendizaje de los niños es efectivo en la medida en que esté en sintonía con la experiencia que viven a diario con sus familias y por eso nos esforzamos en apoyar a instituciones educativas que abren sus puertas para considerarlas como educadoras. Y las redes sociales de apoyo son nuestro primer filtro pues la comunidad debe hacer un reconocimiento a la institución educativa y a los niños y niñas que la habitan, para que se vuelquen en su protección, convirtiéndose en red de apoyo educativo y humano.

Por todo esto, la Penya Valencianista per la Solidaritat quiere agradecer a entidades como AVACU, Ibercaja de Catarroja, Asociación "La Ñigasa" de Anna, la falla Pensat i Fet de Vall d´Uxó, APAMI de Catarroja, la Caja Rural de Albal, la Hermandad del Cristo de la Fe de Valencia, el colegio de los Dominicos de Valencia, la falla del Centenar de la Ploma y APAMI de Catarroja, la Biblioteca de la Torre, Mujeres en Marcha de Alfafar, la Escuela Pública de Benimaclet, al pueblo de Beniparrell y a otras aportaciones privadas su gran colaboración en la campaña de recogida de material escolar para los niños de los suburbios de Cartagena de Indias en Colombia. Sin su gran trabajo, esta nueva ilusión de la Penya Valencianista per Solidaritat no hubiese sido posible.

miércoles, 19 de abril de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE. 14 DE ABRIL.

Es imposible transmitir la emoción que uno siente cuando escucha cantar “Amunt Valencia” en los confines de un país, Etiopía, por un grupo de cerca de cincuenta niñas y jóvenes ataviadas con camiseta y escudo de nuestro Valencia.
Hacía algunos años que, estando en ese país, vibramos con el triunfo de nuestro Valencia en Málaga que nos convirtió en campeones de la mejor liga del mundo. Al poco, y ejecutando un programa financiado por la Generalitat Valenciana para tratar de reducir y hasta lo posible erradicar la mutilación femenina, visitamos a la lideresa, Bogalech Gebre, que había hecho real lo que parecía un milagro: 1.900.000 mujeres y niñas de toda la comarca de Kembatta se habían rebelado contra la mutilación y se sentían felices. Cinco siglos antes, Quevedo dejó escrito "uno a uno todos somos mortales,  juntos somos eternos". Eso llegamos a pensar con el resultado de un trabajo bien hecho.
El 73% de las mujeres y niñas del país sufrían prácticas dañinas a su integridad y libertad en forma de mutilación genital o de secuestro y al menos una cuarta parte de ellas perdía la vida. Este es un país con más de cuarenta y cinco etnias lenguas, historia, valores culturales y estructuras sociales diferentes, que se cuenta entre los diez países más pobres del mundo y donde el 80% no llega a disponer de dos euros al día para sobrevivir.
Y no sólo reforzamos el trabajo de una mujer, " luz esplendorosa" como se traduce su nombre del amárico, sino que, acompañando a la “Fundación por la Justicia”, le ofrecimos otro instrumento de recuperación de su propia autoestima, la que cualquier valencianista tiene cuando descubre los colores y su escudo sobre pechos que sienten que merece la pena trabajar por valores irrenunciables.
En ese país -como en tantos otros- con frecuencia nos conformamos haciendo preguntas o resaltando contradicciones, sin aportar soluciones ni respuestas y, mientras tanto, se masacra, se mutila a mujeres y niñas, se tortura, se expulsa por la fuerza, se alega la soberanía nacional y se cuenta con la pasividad internacional para alejar de nuestra vista a quienes nos resultan incómodos.
En esta Penya Valencianista per la Solidaritat seguimos pensando que, mientras se logra la perfección de la utopía -ese mundo perfecto que nos siguen prometiendo algunos insensatos de este siglo-, hay que ir tirando, a golpe de contradicción y de lágrimas, de pequeños signos y reducidas esperanzas, haciendo lo que se puede, que siempre es más que lo posible. El compromiso con los derechos de otros y la justicia sin desigualdades a nadie asegura la eternidad, pero podemos asegurar que prolonga muchas vidas con dignidad.

Para la Penya Valencianista per la Solidaritat resulta emocionante admirar a tantas niñas, adolescentes y mujeres que han sido capaces de quedarse íntegras, enfrentarse a quienes querían cortarlas, vestirse y presumir del escudo de nuestro Valencia, con el que por fin pueden reír y jugar, ser y repartirse. La exhibición portando ramos de su tierra y sus raíces nos hizo sentir la emoción de haber ganado otra liga y para siempre: “Amunt, València a la victoria. Amunt, tots junts vencerem. Amunt, ens espera la glòria… És un sentiment…que mai es rendix, que mai es doblega”.

domingo, 2 de abril de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE 31 DE MARZO.


Soy Lucía. Era el curso escolar 2005-2006  cuando llevé a cabo el proyecto “Todos a la escuela” en la escuela de primaria Ginjo en la ciudad de Jima, en Etiopía, gracias a la colaboración de la Penya Valencianista per la Solidaritat, a los que conseguimos contagiar la ilusión por convertir la escuela en un mejor lugar para aprender y socializar. Una breve reunión con José María Tomas y Raúl Celda fue el comienzo de una fructífera colaboración que continuó a mi vuelta a España. A pesar de que han pasado once años desde entonces, todavía siguen vivas en mi memoria las muestras de agradecimiento y cariño de toda la comunidad educativa, sobre todo las sonrisas de los niños.
Entre los más de 2.000 niños que estudiaban en la escuela había un alto porcentaje de huérfanos, niños que habían perdido a sus padres a causa del SIDA, de la guerra o simplemente de enfermedades para las cuales no habían podido acceder a la atención médica adecuada. El proyecto “Todos a la escuela” se centró en estos cien niños y niñas, muchos de los cuales acudían a clase sin haber desayunado y que estaban agotados después de un largo camino recorrido desde sus aldeas. Durante el curso escolar, los beneficiarios recibieron una pequeña asignación mensual que entregábamos a sus cuidadores, abuelas, tías o hermanas, además de uniformes y material escolar.
También destinamos una parte de los fondos a habilitar cinco nuevas aulas que se encontraban en estado ruinoso. Una de ellas la convertimos en “Club de inglés”, donde los niños aprendían el idioma a través de juegos y canciones. En colaboración con el director, el Sr.Fekadu Etana, visitamos a varios artesanos locales y adquirimos ventanas, puertas, pupitres y pizarras. Recuerdo bien el día que inauguramos las aulas pues estábamos muy orgullosos de nuestra labor y las aulas quedaron preciosas. La escuela celebró una gran fiesta, invitamos a las autoridades y a la prensa y el evento se difundió por televisión.
En el terreno deportivo, impulsamos la creación de un equipo de futbol mixto que se llamó “Mini-Valencia F.C.” y que vestía las camisetas donadas por la Penya Valencianista per la Solidaritat. Por aquel entonces el Valencia C.F aún festejaba el doblete histórico de haber ganado la Liga española y la Copa de la UEFA de 2004.  Fue un año de éxitos y fama para el club valencianista y los etíopes son fans de los mejores clubes europeos, así que yo aprendí la alineación del equipo casi de memoria de tanto oírla repetidamente a los locales. Cada vez que me preguntaban y decía que era de Valencia, la recitaban de inmediato; Cañizares, Curro Torres, Marchena, Navarro, Angulo,...

Finalmente, quiero dejar constancia de que este entrañable proyecto es uno de los que considero mis mayores logros en el área de cooperación/educación y de los que me siento más orgullosa. En el recorrido pasaron muchas cosas que no salen en las fotos; establecimos lazos de amistad que aún perduran, cumplimos algunos de nuestros sueños, esbozamos  proyectos futuros para seguir mejorando la escuela promocionando el deporte y apoyando la escolarización de niños sin recursos. Creo de corazón que lo que hicimos en la escuela Ginjo fue muy grande ya que dimos lo mejor de nosotros mismos y recibimos a cambio un sincero reconocimiento por el empeño e ilusión invertidos… Y queda mi eterno agradecimiento a la Penya Valencianista per la Solidaritat por confiar en mí.

viernes, 17 de marzo de 2017

SERIE SOLIDARIA SUPERDEPORTE 17 DE MARZO.

Escuela de fútbol y de vida.

Me llamo Jacques, pero todo el mundo me conoce en Rimkieta por el nombre de « coach ». Rimkieta es uno de los barrios más desfavorecidos de Ouagadougou, la capital de Burkina Faso, país número 183 de 188 países en el Índice de desarrollo humano de 2015. Trabajo desde 2011 para la FAR (Fundación Amigos de Rimkieta). Soy responsable adjunto de los proyectos de “Formación y reinserción de niños de la calle” y de “Entrenamiento deportivo”, donde actualmente tenemos 102 y 80 niños respectivamente, recibiendo formación.

El entrenamiento deportivo es un proyecto que reúne a niños de 8 a 18 años alrededor de su deporte favorito, el fútbol, con el objetivo de alejarles de la calle. En Rimkieta numerosos son los niños que, a diario, cuando no están en el colegio, son susceptibles de encontrar malas compañías en la calle, que les llevan a todo tipo de peligros: robo, trabajos forzados, drogas, enfermedades, violencia, prostitución… Son niños de familias muy desestructuradas debido a la pobreza y a una grave falta de cuidado por parte de los padres. No hay nadie que les obligue y anime a estudiar y hacer los deberes por las tardes, y los niños salen a la calle, a disfrutar del “vagabundeo liberal”, en busca de la “ganancia fácil”.

El entrenamiento deportivo de la FAR es por tanto de una gran importancia porque a través del proyecto no solamente enseñamos a los chicos a jugar a fútbol sino que, además, lo hacemos con los valores deportivos y educativos que permitirán a los chicos tener un aliciente para continuar sus estudios y recibir una educación para la vida que en casa no tienen. Nuestra actividad deportiva ha sido concebida para educar deportistas con valores, a través de la cual reciben:

1.       FORMACIÓN PARA LA VIDA, en los valores a través del deporte. El entrenamiento deportivo empieza cada semana con una charla educativa a los chicos, con el objetivo de transmitirles la importancia del trabajo en equipo, el respeto a la persona y de las reglas de juego, el saber perder con buena actitud, la perseverancia, la lealtad, el afán de superación, el compañerismo, etc. Hacemos un control de la puesta en práctica de lo comentado en la charla en los entrenamientos y partidos, para asegurarnos de que lo que les estamos enseñando lo ponen en práctica y lo comentamos con los chicos poniendo ejemplos concretos vistos durante la semana, al final del entrenamiento.

2.       ENTRENAMIENTO DEPORTIVO, adaptado a las distintas categorías (“poussins”, “minimes”, “cadets” y “juniors”), dependiendo de las edades de cada chico, siguiendo las normas de la Dirección Técnica Nacional de la Federación Burkinabé de fútbol. Los chicos están felices de aprender las técnicas más profesionales del deporte y de avanzar de una categoría a otra.

3.       LA ADRENALINA DE LA COMPETICIÓN. Formamos parte de la liguilla de Rimkieta y de los barrios vecinos; los chicos disfrutan cada semana de la competición a nivel local jugando, muchas veces descalzos, en terrenos de dura tierra, la mayoría de los cuales tiene por porterías un par de piedras en el suelo.

4.       PODER JUGAR EN CAMPOS DE CESPED. También participamos en campeonatos contra equipos de grandes centros de formación y clubs de fútbol reconocidos en Burkina ¡Los niños adoran tanto estas salidas! Para empezar, es la única ocasión, para la mayoría de ellos, de salir del barrio y montar en un autobús, que alquilamos para desplazarnos en estas ocasiones especiales. Pero sobre todo, lo que más les gusta a los niños es tener la oportunidad ¡de jugar en terreno de césped real o sintético! Los niños estallan de alegría cuando les anunciamos que tenemos un partido sobre césped, incluso a pesar de ser conscientes de que difícilmente ganaremos el partido por nuestra total falta de práctica de jugar sobre este tipo de terreno.

5.       UN SUEÑO, el sueño de todos los niños, ¡convertirse en jugador profesional! Y utilizamos su sueño como triquiñuela para animar a los niños a ir al colegio y tener buenas notas, porque es indispensable que tengan buenas notas para ser admitidos en el entrenamiento deportivo de la FAR. Contrariamente a la práctica habitual de los numerosos centros de entrenamiento de fútbol de Burkina donde sólo enseñan a los niños el espíritu de la victoria y buscan futuras “estrellas del balón”, la FAR es, sobre todo, una escuela de la vida para los chicos de Rimkieta.


Una escuela de vida que este año cuenta con la ayuda de la “Penya Valencianista per la Solidaritat” para poder seguir formando deportistas profesionales con valores en Rimkieta. Desde aquí, el más profundo agradecimiento de todos los niños del proyecto junto a su “coach”!